En la ciudad hay miles de las llamadas viviendas de invasión, barrios enteros que se forman en diferentes espacios. Aunque las autoridades han recuperado cientos de miles de metros cuadrados, todavía es común ver estos sitios por todo el territorio.
Al igual que en muchas ciudades y municipios del país, en Pereira las invasiones son una de las mayores problemáticas sociales, ya que estas suelen instalarse en espacios verdes de los barrios, en zonas de alto riesgo como en inmediaciones a taludes y ríos, además una de las características de estas es que no tienen acceso a servicios públicos.
En la capital risaraldense abundan estos lugares, no solo en el área urbana, también en la zona rural, en algunos casos invadiendo lotes del municipio o de particulares.
Es una problemática que desborda las capacidades de las autoridades, porque las cifras muestran que si bien se atiende la situación, con notorios resultados en materia de metros cuadrados recuperados, la ciudad sigue invadida por este tipo de viviendas, incluso cada vez parece que aumentan esta clase de casas.
Resultados
Según datos del área de Control Físico de la Secretaría de Gobierno de Pereira, en este 2025 con corte al mes de mayo, se recuperaron 142.950 metros cuadrados de asentamientos y franja vial.
Entre los sectores donde más metros cuadrados (m²) se recuperaron están: Comuna Boston con 33.700 m², comuna Cuba con 31.129 m², comuna El Oso con 29.735 m².
Es importante destacar que las autoridade deben seguir haciéndole vigilancia a estos sectores recuperados, porque como se ha visto en múltiples ocasiones en la ciudad, muchas veces los invasores intentan volver a instalar sus viviendas en estos lugares.
‘Bomba de tiempo’
Los controles a los asentamientos subnormales no solo contribuyen a recuperar espacios, también son acciones que salvan vidas, porque muchas de estas viviendas se colocan en zonas de alto riesgo, siendo susceptibles a inundaciones y deslizamientos de tierra.
Igualmente son un peligro porque la mayoría de ellas son construidas en materiales livianos, los cuales cuando se produce un incendio, las llamas suelen expandirse de manera exponencial.
A estos dos aspectos hay que sumarle los riesgos sociales, ya que debido a las condiciones de pobreza que se presentan en estos asentamientos, también hay peligros para quienes habitan estos sitios como la violencia intrafamiliar, las riñas por intolerancia, entre otros.
Así mismo al no contar con acceso a servicios públicos, muchos niños y niñas no consumen agua potable, hay muchas basuras acumuladas, entre otras problemáticas.
Ante estas situaciones, desde el Concejo de Pereira y la ciudadanía, se ha manifestado la necesidad de fortalecer el área de Control Físico, incluso algunos han solicitado que se convierta en una Secretaría de la Alcaldía y así tener más ‘dientes’ para combatir esta problemática.
Pie de foto: Aunque no se puede desconocer que las autoridades combaten constantemente la problemática de los asentamientos subnormales, también es cierto que esta problemática viene creciendo en Pereira.



