La Secretaría de Gobierno de Pereira implementa operativos con sonómetros y una patrulla de concientización para reducir el impacto del ruido en barrios afectados por la actividad nocturna.
Con la ampliación del horario nocturno en Pereira, que permite a los establecimientos operar hasta las 5:00 a.m., la Alcaldía ha implementado un programa para controlar la contaminación auditiva, especialmente en zonas como la Circunvalar. Las quejas de los vecinos por el ruido constante han impulsado estas medidas, que buscan equilibrar la actividad económica con el bienestar de la comunidad.
La Secretaría de Gobierno, a través de su oficina de Control y Vigilancia, ha desplegado operativos que incluyen el uso de sonómetros para medir los niveles de ruido en bares y discotecas. En caso de exceder los límites permitidos, los propietarios pueden enfrentar sanciones, incluyendo comparendos o el cierre del establecimiento.
Patrulla del Ruido
Esta estrategia, es una iniciativa que combina control y educación. El secretario de Gobierno, Jorge Mario Trejos Arias, señaló: “Durante todo el año venimos haciendo diferentes actividades para lograr que el ruido, especialmente en establecimientos nocturnos, sea consecuente con las necesidades de los residentes y otros sectores importantes de la ciudad de Pereira. También hemos llevado a cabo procedimientos con la Oficina de Control y Vigilancia, a raíz de los altos niveles de decibeles que se han presentado, cuyos cierres se han dado con el dispositivo de sonómetro.”
La patrulla, que opera principalmente los fines de semana, se encarga de visitar los establecimientos nocturnos para llevar un mensaje de concientización a los dueños. “La Patrulla del Ruido consiste en que funcionarios y contratistas de la Secretaría de Gobierno y Control y Vigilancia visitan los establecimientos nocturnos. Cada vez que los propietarios de bares o discotecas vean llegar esta patrulla con la paleta de aviso, deben bajar los decibeles, porque se están exponiendo a que llegue el sonómetro y el grupo de sanción a tomar la muestra, lo cual puede llevar incluso al cierre definitivo del local,” explicó Trejos Arias.
El uso del sonómetro
El sonómetro es una herramienta clave en estos operativos, permitiendo medir los niveles de presión sonora en tiempo real. “Este dispositivo nos ha permitido controlar los niveles de decibeles de manera objetiva. Si los establecimientos superan los 60 decibeles en zonas comerciales o los 55 en zonas residenciales, se procede con las sanciones correspondientes,” detalló Trejos Arias. “El proceso es técnico: ubicamos el sonómetro a un metro de la fuente de sonido y tomamos varias mediciones en intervalos de 20 minutos para obtener una media precisa.”

Resultados de los operativos
En lo corrido del año, se han sancionado a unos 10 establecimientos nocturnos por superar los decibeles permitidos. “Si los establecimientos no cumplen con la normativa tras la visita de la patrulla, se procede a la toma efectiva de la muestra con el sonómetro, y el caso pasa a una inspección de policía que puede llevar al cierre, incluso definitivo, del local”, advirtió Trejos Arias.
Destacado: En lo corrido del año, se han sancionado 10 establecimientos nocturnos por superar los 60 decibeles permitidos.



