En el sector de Belmonte Alto, los habitantes enfrentan a diario una serie de riesgos que, según denuncian, no han sido atendidos con la seriedad que ameritan por parte de las autoridades locales. A través de una entrevista con Mario Sánchez, uno de los residentes y vocero de la comunidad, se revelaron tres problemáticas que aquejan desde hace meses –e incluso años– a quienes viven en esta zona.
Árboles en riesgo de caer
La primera problemática es el estado de los árboles que se alzan peligrosamente sobre las viviendas. “Esto es una pendiente muy alta y hay unos árboles que están muy altos y muy peligrosos. Si se caen, caen en las casas”, explica Sánchez. La preocupación no es infundada: “Hace 15 días, con una de las tormentas, uno de esos árboles le cayó encima a un carro”, denuncia, señalando también una enorme palma de coco cuya altura, según él, representa un “riesgo altísimo de que haya un accidente peligroso, yo digo que hasta de muerte”.
Los vecinos han manifestado su temor por las constantes tormentas. “Cada que hay una tormenta, hay una caída o de árboles o de ramas inmensas que hacen un daño grandísimo. Lo pueden ver allá en el parque”, añade, haciendo alusión a daños visibles y recientes que, según él, nadie ha atendido.
Vías en mal estado
La segunda denuncia tiene que ver con las condiciones de las vías del barrio. “Estas vías están sin pavimentar, es una vía no apta y las señoras cada rato se están cayendo, se están aporreando”, afirma Sánchez, haciendo referencia a las dificultades que enfrentan en especial las personas mayores para desplazarse en una vía que además de ser difícil, no tiene aceras adecuadas ni superficie segura.
“Es muy común ver a nuestras vecinas, ya de edad, tropezando o resbalando. Esto ya ha causado lesiones. Es una injusticia”, agrega.
Falta de iluminación
El tercer punto crítico que expone la comunidad es la ausencia de iluminación en las calles. “Las luminarias se mantienen más apagadas que prendidas. En la noche es peligroso. Aunque aquí es tranquilo, no deja de ser peligroso”, dice el líder comunitario.
La falta de alumbrado público no solo incrementa el riesgo de accidentes, sino que alimenta una sensación constante de inseguridad.
Según Mario Sánchez, la comunidad ha hecho todo lo posible por ser escuchada. “Se han hecho cartas, se ha hecho de todo. Y siempre nos salen con respuestas muy vagas que no nos convencen”, señala.
Un llamado
Lo que piden los vecinos de Belmonte Alto es seguridad, infraestructura básica y atención oportuna. Árboles podados, vías transitables y luz en la noche. La comunidad espera que sus voces sean escuchadas esta vez. “Nosotros no estamos pidiendo nada extraordinario. Solo que nos den lo que cualquier ciudadano merece: vivir sin miedo, con dignidad”, concluye Sánchez.
¿Qué piensa?
“De la Alcaldía han venido tres veces, tomaron fotos y dijeron que todo estaba bien, pero la palma sigue en riesgo porque está sobre un murito y muy cerca de una casa. La Alcaldía y Bomberos dicen que no es su responsabilidad. Pedimos que la corten antes de que cause una tragedia.” Luzdary Hurtado.
“El año pasado vinieron Bomberos, la Alcaldía y la Carder, pero todos dijeron que no era su responsabilidad. Este año enviamos un derecho de petición; ATESA respondió que le corresponde a la Alcaldía, pero ellos no contestaron. Solo mandaron a alguien que dijo que tal vez en junio tendrían una máquina. Mientras tanto, la palma sigue en riesgo de caer y puede afectar varias casas. Nos sentimos abandonados y muy preocupados.” Marta Isabel Castaño.



