El año pasado, cerca de 34.000 personas se beneficiaron con los programas sociales que lidera la Fundación Cáritas Diocesana en los municipios que hacen parte de la jurisdicción de la Diócesis de Pereira.
Óscar Osorio Ospina
El terremoto que sacudió al Eje Cafeteros en 1999, el segundo en un período de menos de cinco años, dejó al descubierto una cruda realidad de pobreza y hambre en centenares de hogares de Risaralda que no se habían alcanzado a reponer de las afectaciones causadas por los movimientos sísmicos.
Este doloroso panorama motivó al entonces Obispo de la Diócesis de Pereira, Monseñor Fabio Suescún Mutis, a promover la creación de una entidad que estuviera en capacidad de dar respuesta a esa necesidad social y de encaminar estos recursos y los de las entidades de cooperación internacional a los hogares más afectados. Así nació, el 31 de mayo del 2000 la Fundación Cáritas Diocesana, iniciativa que encontró el apoyo entusiasta del sacerdote Rubén Darío Jaramillo Montoya, actualmente Obispo de la Diócesis de Pereira.
“Se vio la necesidad de crear la fundación para poder hacer convenios con la empresa privada y el sector público para adelantar esas obras sociales y jalonar recursos para ayudarle a la población más vulnerable, como es el caso de personas en trata de personas, riesgo y condición de calle, familias con desnutrición, niños en estado de vulnerabilidad, mujeres y madres cabeza de hogar”, puntualizó el padre Óscar Augusto Gutiérrez Pineda, director de la Fundación.
Cáritas Diocesana cuenta básicamente con tres áreas de trabajo: el banco de alimentos, el Hogar de Paso Santa Marta y el Programa de la Pastoral Social, el cual ya existía desde antes y era el eje de la vocación de servicio a los más pobres por parte de la Diócesis de Pereira. En este campo el proceso de formación se desarrolla a través de encuentros que buscan fortalecer el Ministerio de Acción Social, orientado a los laicos de las parroquias en la evangelización de las relaciones sociales y comunitarias.
El Plan Pastoral de la Diócesis de Pereira (2016-2025) “De Regreso a Nazaret”, tiene como objetivo brindar los elementos y las herramientas que posibiliten construir una cultura de sana convivencia y de paz, cimentando la libertad, solidaridad y justicia, como realidad posible para todos, teniendo como eje principal, la defensa de la vida y la opción preferencial por el más necesitado.
El presente
El Padre Gutiérrez aseguró que la filosofía del Banco de Alimentos es rescatar productos que permitan proporcionar nutrición para la población más vulnerable. En el 2024 se logró el rescate de 1.363 toneladas, con un crecimiento del 46% en comparación con el 2023. El 96% de los kilos rescatados fueron alimentos.
Y, en total, se entregaron 1.304 toneladas de alimentos y se ofrecieron diariamente 220 desayunos saludables a niños escolarizados en riesgo de desnutrición. Así que la cobertura del programa del Banco de Alimentos, que en el 2023 había impactado a 25.000 personas, en el 2024 se elevó a 33.000 a través de diferentes instituciones y de 49 parroquias que están trabajando de la mano con la Diócesis de Pereira para llegar a la población que más lo necesita de manera más eficiente.
A su vez, a lo largo de este tiempo, el Hogar de Paso Santa Marta ha brindado protección a alrededor de 3.000 personas que han estado en riesgo o en condición de calle. Señala el Padre Gutiérrez que en este refugio se cuenta en la actualidad con 18 usuarios.
Para poder llevar a cabo esta labor de tan alto impacto social, la Fundación Cáritas Diocesana cuenta con aliados como la central mayorista de mercado Mercasa, supermercados como Mercamás, la organización Ábaco que agrupa los bancos de alimentos en el país y fábricas cadenas de restaurantes como Frisby y fábricas de alimentos como Nutresa, Alpina y Alquería, entre otros.
De igual manera universidades como la Católica de Pereira, la Libre Seccional Pereira, Uniminuto y la Fundación Universitaria Visión Autónoma de las Américas para complementar las tareas de formación social de los segmentos más frágiles y vulnerables de la población.
El padre Gutiérrez señaló cuáles son las proyecciones de Cáritas Diocesana a futuro: “Seguir posicionando como Pastoral que apoya a la población vulnerable, seguir trabajando en la promoción humana, acompañar procesos solidarios a quienes están pasando por procesos de dificultades y generar alianzas con la empresa privada para obtener donaciones”.

Banco de alimentos
El Banco de Alimentos promueve la Seguridad Alimentaria y Nutricional en la población en situación de vulnerabilidad, contribuyendo a la lucha contra el hambre y el cero desperdicio de alimentos. En su sede se realiza la recolección, selección, recuperación y distribución de alimentos y todo tipo de bienes que aún tienen una vida útil, que han perdido un valor comercial o interés para quien lo dona, con ello se benéfica a organizaciones sociales vinculadas a ese programa de la Fundación Cáritas Diocesana.
El Banco de Alimentos hace parte de la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia ABACO, que cuenta con 25 bancos asociados y que, a su vez, es aliado de la red mundial de Bancos de Alimentos The Global Food Banking Network.
Las empresas donantes se constituyen por grandes superficies, pequeños supermercados, almacenes, donaciones de empresarios y algunas personas particulares que desean beneficiar a alguna población especifica
Desde allí se promueven también campañas para atender emergencias que se presentan en la jurisdicción de la Diócesis, de modo que se gestionan ayudas de diferentes benefactores o a través de las parroquias.

La conmemoración
Con una solemne ceremonia religiosa, oficiada en la Catedral Nuestra Señora de la Pobreza, el pasado viernes, 30 de mayo, se conmemoraron los 25 años de creación de la Fundación Cáritas Diocesana.
Al Obispo de Pereira, Monseñor Nelson Jair Cardona Ramírez, lo acompañaron los promotores de esta iniciativa, Monseñor Fabio Suescún Mutis -ya retirado- y el primer director de Cáritas, Monseñor Rubén Darío Jaramillo, hoy Obispo de Buenaventura, el actual director de la fundación, padre Óscar Gutiérrez, y varios sacerdotes de la Diócesis de Pereira.



