Cárcel la 40 se declara “territorio de paz”

Internos, funcionarios e instituciones participaron en una jornada de reconciliación que incluyó con la entrega voluntaria de 80 armas cortopunzantes.

La Cárcel de Varones de Pereira vivió este jueves una jornada inédita de reconciliación y convivencia pacífica, en la que internos, funcionarios e instituciones externas se unieron para proclamar el establecimiento como “territorio de paz”. La actividad incluyó un plan desarme voluntario, la entrega simbólica de elementos cortopunzantes a cambio de útiles escolares y el inicio de un campeonato de microfútbol interpatios que busca promover la integración. El capitán Mauricio Andrés Erazo, director de la cárcel, explicó que la iniciativa “busca enviar un mensaje claro: no hace falta que de un cepillo de dientes fabriquen un arma contundente, de un palo saquen un elemento para defenderse. Aquí tenemos que vivir en paz y ese es el mensaje que queremos dar”.

Erazo destacó que, por primera vez, los partidos del campeonato de microfútbol permitirán que los internos de diferentes patios se enfrenten sin restricciones de movilidad. “Antes se jugaba dentro de cada patio; ahora la idea es que el patio cuatro pueda ir a jugar con el cinco, el tres o el dos sin alteraciones del orden interno”, señaló.

Desarme voluntario 

La jornada contó con la participación activa de la Organización de Empleados Unidos Penitenciarios, representada por Favio Espinosa, presidente de la junta directiva seccional Pereira. “Hoy nos sumamos a una iniciativa nacional que busca declarar los establecimientos penitenciarios como territorios de paz. En este plan desarme recibimos 80 armas cortopunzantes y, en contraprestación, las cambiamos por un lapicero y un cuaderno. Entre menos armas y más educación, el resultado será la paz”, subrayó.

Espinosa insistió en que la resocialización no es solo tarea de los internos, sino de todos los actores del sistema penitenciario. “Queremos que esta voluntad de iniciar la paz desde dentro sea reconocida por la ciudad y se proyecte como ejemplo. Aquí prospera la educación, la resocialización y la unión entre funcionarios y personas privadas de la libertad”, añadió.

Resocialización y segundas oportunidades

El concejal Elkin Gutiérrez destacó el valor simbólico y práctico de la jornada. “Creo en las segundas oportunidades. Unos cometieron errores, otros no, pero todos merecen motivación para reencontrarse con su familia. Me encanta cuando se cambian las armas por un cuaderno; la educación transforma el ser en todos sus aspectos”, afirmó.

Gutiérrez, quien se comprometió a apoyar la premiación del torneo, anunció que entregará trofeos, medallas, uniformes y organizará una muestra cultural para la final.

El deporte como herramienta de cambio

Desde el arbitraje, Walter Galvis Hurtado, presidente de la Asociación de Árbitros de Risaralda, resaltó el impacto del deporte en la vida de los internos. “Este ya es el tercer torneo en el que participo y es una maravilla. Es un día distinto para ellos, un momento de emoción que los saca de la rutina. El deporte es vida y les ayuda a dejar de lado pensamientos negativos”, dijo. Además, anunció capacitaciones para que algunos internos se formen como jueces, con el fin de que, al recuperar su libertad, tengan una opción laboral y profesional.

Defensa de derechos 

La Defensoría del Pueblo, representada por Nilsa González Ríos, delegada de política criminal y penitenciaria, destacó la importancia de estas iniciativas. “Es un primer paso hacia la reconciliación con la sociedad. Esta es una población marginada y actividades como esta nos llenan de gratitud”, manifestó.

González recordó que la privación de la libertad no anula los derechos fundamentales. “La pena no puede ni debe anular la dignidad humana ni el acceso a la salud, la integridad personal, la vida, el debido proceso y el contacto con sus familias. Venimos a escucharlos y a trasladar sus inquietudes a las autoridades competentes”, afirmó, citando la sentencia SU-100 de 2022 de la Corte Constitucional que declaró el estado de cosas inconstitucional en el sistema penitenciario.

Un mensaje de paz 

La declaración de la cárcel como “territorio de paz” no solo busca reducir la violencia interna, sino también proyectar hacia la sociedad un mensaje de reconciliación y cambio. Con el lema “menos armas, más educación”, los organizadores esperan que el plan desarme, el deporte y el acompañamiento institucional se conviertan en herramientas permanentes de resocialización.

Para muchos, fue una oportunidad para sentir que la paz no es una iusión, sino un proceso que empieza desde adentro. “Lo que hoy hicimos es demostrar que se puede vivir sin armas, que se puede competir sin violencia y que la educación y el deporte nos unen”, concluyó el capitán Erazo.

QUÉ PIENSA

Julián Andrés Bueno, interno de la Cárcel

“Me parece excelente una actividad de estas porque nos integra a todos los del plantel carcelario y nos ayuda a socializarnos aquí entre nosotros mismos, pero también a resocializarnos con la sociedad”

Nico Tusi Jiménez, interno de la cárcel

“Aquí diario solo se vive en: me levanté, pensé en el consumo, pensé en hacer algo malo, pensé en buscarle problema al compañero. Esto es un espacio diferente, donde estoy concentrado en el deporte, en proyectos, actividades de arte y música”

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