Existen muchas enfermedades que difícilmente logran identificarse a tiempo y que, por el poco conocimiento de las mismas, pasan desapercibidas sin imaginar los daños irreparables que éstas pueden tener en la salud y vida de las personas.
Como es el caso de las cardiopatías congénitas, un tipo de enfermedades que desde el embarazo se pueden identificar siguiendo un proceso con especialistas en el tema.
Cada 14 de febrero se conmemora el Día Internacional de las Cardiopatías Congénitas, una fecha que recuerda que esta patología tiene una gran incidencia en Colombia, la cual afecta a entre ocho y doce de cada mil niños nacidos vivos lo que supone unos 3.800 casos nuevos cada año, de ahí la importancia de un tamizaje cardiovascular temprano.
Crear conciencia es la clave
En los primeros 3 meses del embarazo se manifiesta dicha complicación congénita más no genética, una malformación en el corazón.
Muchas de esas cardiopatías deben ser intervenidas antes de los 5 meses de edad. “Desafortunadamente las demoras en las autorizaciones, en las citas y procedimientos, conlleva a que los pacientes que deben ser operados, tengan una demora y sean asistidos mucho tiempo después, esto trae muchas complicaciones porque hay daños en los pulmones que en ocasiones pueden llegar a ser inoperables”, explicó Gabriel Santiago, Cirujano Cardiovascular Pediátrico – Especialista en Cardiopatías Congénitas.
Lo ideal es que el 80% de cardiopatías sean intervenidas antes del primer año de edad y así ayudar a vivir dignamente a los menores.
Tipos de cardiopatías
Existen diferentes tipos entre los que se encuentran fundamentalmente, la hiperflujo pulmonar, estas deben ser operadas antes de los 5 meses puesto que terminaría dañando los pulmones.
Otra es la hipoflujo pulmonar, significa que va poca sangre a los pulmones y hay que operar recién nacidos, otras que son obstructivas se operan en otros momentos ya sea en los primeros cinco años de edad.
La cardiopatía normoflujo pulmonar es la tercera, se nace con ella, pero en este caso en el momento en que se manifiesta se puede hacer la cirugía.
“Muchas veces cuando un menor fallece sin explicación alguna, muy probablemente tenía una cardiopatía congénita no diagnosticada. Una de las alternativas es sospechar a tiempo”, dijo el especialista con 20 años de experiencia.
Signos de alarma
Cuando un menor de edad se enferma mucho, constantemente le da gripa, tiene una respiración rápida, siente que el corazón le late muy rápido, transpira mucho, tiene bajo peso o se pone de color azul luego de ejercitarse, son síntomas que deben ser estudiados rápidamente.
El 0.01% de los nacidos en el departamento de Risaralda nacen con una cardiopatía, lo que quiere decir que, al año entre 250 y 300 niños, es decir el 80% van a necesitar una atención oportuna y un tratamiento.
“La mortalidad depende de la cardiopatía, pero básicamente si no se corrigen en los tiempos estipulados puede llevar a la muerte de los menores”, manifestó Santiago.
Con el ánimo de brindar un servicio de calidad la Clínica Los Rosales cuenta con una unidad de cuidado intensivo pediátrico dotado y con diversos especialistas en estos campos. Porque más allá del proceso quirúrgico, el cuidado posquirúrgico hace parte de ese 50% restante para tener éxito en los procedimientos.
Según el especialista, las cardiopatías congénitas son la principal causa de muerte en menores de 1 año.
En la ciudad desde el mes de agosto pasado hasta la fecha, han operado 15 niños de diferentes complejidades y cuentan con 0% en mortalidad. De allí la importancia de capacitar a todo el personal médico y administrativo.
“La invitación es a que los médicos, docentes, padres y madres de familia, estén atentos ante cualquier señal, así dando aviso a tiempo, se podrán evitar pérdidas humanas en un futuro”, concluyó el especialista.
Por la vida
La detección temprana de cardiopatías permite planificar rápidamente un tratamiento médico quirúrgico y devuelve a la sociedad niños sanos, felices y productivos.
Crédito: Fotos Andrés Otálvaro


Crear conciencia es la clave
