Con geoglifos en La Florida, el artista rescata historias ancestrales y fauna local, fusionando arte y naturaleza. Su proyecto busca apoyo para seguir creando paisajes educativos y preservar la cultura.
Carlos Andrés Gómez, artista plástico reconocido por sus intervenciones en geoglifos, ha llevado sus creaciones artísticas a diferentes lugares con el objetivo de impactar culturalmente mediante paisajes educativos. Recientemente, ha trasladado su iniciativa al corregimiento de La Florida, donde busca revitalizar las historias y leyendas ancestrales del lugar a través de su arte.
La Iniciativa de los geoglifos
Carlos Andrés ha desarrollado durante más de una década la técnica del geoglifo, cuyo término etimológico proviene de ‘geo’ Tierra y ‘glifo’ escritura. Esta técnica se traduce en dibujos o grabados en tierra que cuentan historias o retratan personajes importantes de la cultura local. “La idea es crear paisajes educativos y expandir esta oferta artístico-cultural a otras regiones,” explica Carlos, mientras hace un llamado a entidades gubernamentales y privadas para apoyar la financiación de este proyecto.
Su apego por La Florida no es casual, Carlos revela que su infancia estuvo marcada por la vida en un internado llamado Amparo San Marcos, en la vereda Cataluña. Este lazo emocional lo llevó a desarrollar su obra en la zona. “Cuando volví, ya no pertenecía a los niños, pero decidí quedarme y seguir con el proyecto aquí por mi conexión sentimental con el lugar.”
La creación de geoglifos y su conexión con la historia
Actualmente, Carlos trabaja en una obra que homenajea al cacique Ocusca, figura mencionada en las crónicas de la conquista española de 1537-1540. “Juan Badillo y Jorge Robledo, al explorar la región, encontraron una férrea oposición por parte del cacique Ocusca, mientras otros caciques se sometieron, él se mantuvo firme contra los conquistadores.” Este trabajo, que recrea la valentía y el poder del cacique, ha sido desarrollado durante las últimas tres semanas, aproximadamente.
Además de esta figura histórica, los geoglifos de Carlos incluyen representaciones de la fauna local, como monos aulladores, colibríes y pumas. “La composición busca ser parte de los paisajes educativos, representando la flora y fauna del lugar”, menciona, al tiempo que adelanta que otros animales como el barranquero y monos aulladores aparecerán en la obra final.
El proceso de creación y la técnica del geoglifo
Crear un geoglifo es un proceso complejo y detallado. Según Carlos, “La técnica consiste en seleccionar tierra mineral conocida como greda, procesarla mediante tamizaje y mezclarla con fragua, como la arena, para darle consistencia.” La intervención se realiza sobre superficies artificiales y duras para respetar el entorno natural y protegido del área.
Para su próxima obra en este mismo sector, Carlos planea una escultura en 3D de gran formato llamada “Madre de Tierra”, además homenajeará a las figuras mitológicas colombianas como la Madre Monte, La Llorona y La Patasola. Este nuevo proyecto es una continuación del enfoque ancestral que ha venido desarrollando.
Un llamado al apoyo y a la preservación cultural
Carlos Andrés Gómez no solo busca plasmar la historia y la naturaleza en sus obras, sino que también hace un llamado a las entidades y ciudadanos interesados en apoyar este proyecto cultural. “La iniciativa no tiene soporte financiero actualmente, por lo que invito a las entidades educativas, gubernamentales y privadas a aportar y apoyar el desarrollo de este trabajo artístico”, señala el artista, quien espera poder seguir adelante con más obras en la zona de La Florida.
Finalmente, Carlos deja un mensaje para la comunidad sobre la importancia de rescatar y preservar las culturas y la naturaleza. “Es necesario valorar nuestras raíces, nuestra historia, y sobre todo, proteger la flora y fauna que son una riqueza invaluable. Como artistas, debemos mostrar al mundo lo que tenemos, pero también invito a todos los ciudadanos a participar en la conservación de nuestro entorno.”
El proyecto de Carlos Andrés Gómez no es solo un homenaje al pasado, sino una invitación a valorar el presente y cuidar el futuro de nuestras raíces y riquezas naturales, está ubicado en el sector de La Vara, La Florida.



