Celebración de la Virgen del Jordán, una tradición que vive en el corazón de los pereiranos

Cada 5 de agosto, los habitantes de Pereira celebran con fervor y devoción el día de la Virgen del Jordán, una de las festividades religiosas más importantes de la región. Esta fecha, marcada por una serie de actividades religiosas y culturales, rinde homenaje a la patrona del barrio Jordán, reuniendo a la comunidad en una manifestación de fe y unidad.

La devoción a la Virgen del Jordán tiene sus raíces en la historia de la ciudad y la fe católica, su imagen, venerada por su intercesión y milagros, se ha convertido en un símbolo de protección y esperanza. Esta celebración no solo es un acto religioso, sino un evento que fortalece los lazos comunitarios y preserva las tradiciones culturales de Pereira. El día de la Virgen del Jordán tendrá algunas actividades, habrá una procesión y una misa por los 34 años desde su aparición en este lugar.

La procesión recorrerá la principal calle del barrio y se iniciará a las 12 del mediodía. Después, se llevará a cabo la misa solemne, los fieles participan con velas y oración. El 5 de agosto, la celebración de la Virgen del Jordán en Pereira es un recordatorio del poder de la fe y la importancia de las tradiciones culturales en la vida comunitaria. Este evento no solo honra a la patrona del barrio, sino que también fortalece los lazos entre los habitantes, promoviendo un sentido de pertenencia y continuidad cultural, es por ello que se extiende una invitación para que todos se unan a esta celebración de la Virgen Maria, llave espiritual de la fe .

Testimonios de los fieles

Astolfo, entonces de 16 años y estudiante de Ingeniería Industrial en la Universidad de Los Andes, viajó a Pereira en 1990 con su familia tras oír las apariciones de la Virgen de Medjugorje en Bosnia-Herzegovina. Ese 31 de octubre, Luz Elena Valencia, también de 16 años, tuvo un encuentro sobrenatural en un bus con una mujer que olía a rosas, quien resultó ser la Virgen María. La Virgen pidió a Luz Elena rezar el rosario diariamente y, posteriormente, Luz Elena y su familia comenzaron a experimentar apariciones en su casa.

Estas experiencias llevaron a la creación de un altar en su hogar y atrajeron a numerosos peregrinos. En 1991, la Virgen indicó a Luz Elena buscar un terreno en Risaralda para crear un jardín, donde se erigió un espacio sagrado lleno de vida natural. Astolfo visitó el lugar y presenció fenómenos milagrosos, lo que consolidó su fe y lo llevó eventualmente a convertirse en sacerdote. Veinte años después, Astolfo y Luz Elena siguen unidos por su devoción y la misión de difundir el mensaje divino. Luz Elena, ahora casada y con tres hijas, continúa teniendo visiones de la Virgen y participando en actividades religiosas, mientras que el padre Astolfo sirve como párroco de la Catedral Primada.

 

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN INFORMATIVO

Para estar bien informado, recibe en tu correo noticias e información relevante.

 
- Publicidad -

LO ÚLTIMO

- publicidad -