Habitantes expresan su inconformidad mientras las autoridades explican las causas y anuncian medidas para mitigar la crisis.
Cerca de 100 barrios del municipio de Dosquebradas, han vivido en los últimos días una crisis por la falta de agua potable. La emergencia ha desatado molestias, inconformidad y preocupación entre los habitantes, quienes reclaman una pronta solución y una mejor comunicación por parte de las autoridades. Mientras tanto, las entidades involucradas explican las razones del desabastecimiento y las acciones que se están tomando para mitigar sus efectos.
La situación, que ha dejado sin el servicio a sectores como Camilo Torres, Country II, El Venus y La Soledad, tiene su origen en una combinación de factores naturales, técnicos y estructurales que involucran tanto a Empocabal, empresa de servicios públicos de Santa Rosa de Cabal, como a Serviciudad, encargada del acueducto en Dosquebradas.
El alcalde de Santa Rosa de Cabal, Paulo César Gómez, señaló que una de las causas principales es la reducción del caudal autorizado para captación de agua por parte de la Corporación Autónoma Regional de Risaralda (CARDER). “La CARDER, de tiempo atrás, redujo el caudal que se le puede entregar a Empocabal de 600 a 506 litros por segundo. Es una disminución de 94 litros por segundo en una ciudad que viene en expansión poblacional y turística, lo cual dificulta también la entrega de líquido vital a Serviciudad”, explicó el mandatario.
Gómez añadió que, pese a esta disminución, se habían implementado medidas como la construcción de tanques de almacenamiento y la ejecución de bypass hidráulicos para mitigar la afectación. Sin embargo, “en los últimos días se presentó una alta demanda de agua tanto en Dosquebradas como en Santa Rosa, lo que generó disminuciones temporales en el abastecimiento hacia Serviciudad”.
Serviciudad reconoce la gravedad
Carlos Arturo Rave Valencia, gerente de Serviciudad, afirmó que el problema es complejo y está relacionado principalmente con causas naturales. “Cuando hay crecientes en los ríos, el agua llega demasiado turbia y eso imposibilita que las plantas puedan tratarla con normalidad. Esto afecta no solo a Dosquebradas, sino también a Pereira y otros municipios”, explicó.
El gerente aseguró que desde su entidad se está trabajando de forma coordinada con Empocabal para establecer acciones conjuntas que garanticen la continuidad del servicio. Además, anunció que están adelantando un proyecto con la cuenca San José para construir una nueva planta de tratamiento que fortalezca el sistema de abastecimiento. “Entendemos la molestia de nuestros usuarios, pero estas situaciones, muchas veces, se salen de nuestras manos. Pedimos disculpas y reafirmamos nuestro compromiso con mejorar el servicio”, manifestó Rave.
Empocabal
Carlos Alberto Montes Ramírez, director de recursos humanos y gerente encargado de Empocabal, explicó que esta empresa cumple con entregar 180 litros por segundo a Dosquebradas mediante una red propiedad de Serviciudad. “No conozco la estructura operativa de Serviciudad ni qué porcentaje de su demanda cubrimos nosotros, pero sí puedo decir que el abastecimiento que hacemos está dentro de los límites de nuestra concesión”, dijo Montes.
Qué piensa?
Orlando Taborda

“Estamos desde ayer por la mañana sin agua y no nos avisan nada. Hoy me tocó venirme sin bañarme porque no hay agua”.
Aurora García

“Colocan el agua en la madrugada cuando la gente está durmiendo. Hay niños, hay ropa por lavar y nadie avisa nada. Esto nos perjudica mucho”.
Josué Villabona

“Uno está pagando agua, pero no llega. Al final tuve que alquilar una lavadora y perdí la plata porque no había con qué usarla”.
Gloria Inés Santa

“No han dado información de por qué se fue. Nos tiene muy perjudicadas para las tareas del hogar y con los niños”.
Luz Stella Jiménez

“Según la empresa Serviciudad el servicio de agua se ha deteriorado mucho porque nosotros nos surtimos de empocabal y nos hemos visto muy afectados por las tareas del hogar, para la lavada de la ropa, para despachar a los niños al colegio. Entonces eso en cantidad nos ha perjudicado”.
¿Qué va a pasar?
La crisis de agua en Dosquebradas pone en evidencia las vulnerabilidades del sistema de acueducto regional y la necesidad de una planificación más completa frente al crecimiento urbano y las alteraciones climáticas. Si bien las entidades aseguran estar trabajando de manera conjunta, los habitantes exigen soluciones de fondo, mejoras en la comunicación y garantías para que no se repitan situaciones como la actual.
Por ahora, los esfuerzos se concentran en estabilizar el servicio, pero el reto está en mejorar el servicio de agua potable a largo plazo para una región que sigue creciendo y que, como lo han demostrado estos días, no puede darse el lujo de quedarse sin agua.



