Cada 5 de junio, se celebra el día mundial del medio ambiente, una jornada que más que una conmemoración se ha transformado en un llamado a repensar la relación del ser humano con el planeta. Proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1972, este día busca fomentar la conciencia ambiental y promover acciones para la protección de los ecosistemas.
Colombia, como uno de los países más biodiversos del planeta, no es ajeno a los efectos de esta emergencia. Para Julio César Gómez, director general de la Corporación Autónoma Regional de Risaralda (Carder), este día debe marcar un punto de inflexión en la mentalidad colectiva. “Debemos tomar en serio el papel de la conservación y del cuidado. Todavía tenemos muchas tareas pendientes, especialmente en el uso racional de materiales contaminantes”, señala, quien hace un llamado claro a dejar atrás prácticas nocivas que están comprometiendo los recursos naturales del país.
Preocupaciones ambientales
En el centro de las preocupaciones ambientales actuales se encuentra el uso indiscriminado del plástico de un solo uso, que continúa generando impactos severos sobre los ecosistemas. “Las botellas plásticas, los empaques y otros residuos similares terminan en los sistemas digestivos de nuestros animales, en los cauces de los ríos y en los océanos. El plástico es un elemento químico con una durabilidad casi eterna, y eso lo convierte en un enemigo silencioso pero devastador para la naturaleza”, advirtió Gómez.
Gómez añadió que, “Tenemos que superar esa visión antropocentrista del hombre que cree que el planeta está a su servicio. Hay que eliminar de nuestra mente ese pensamiento egocéntrico y avanzar hacia una sociedad biocentrista, donde el centro de la discusión sea la vida misma”, explicó.
Los efectos del cambio climático, por ejemplo, ya se sienten con fuerza en regiones como el Eje Cafetero. “Los fenómenos de cambio climático tan severos están afectando el potencial de los recursos ecológicos y ambientales, y vienen ejerciendo transformaciones muy drásticas que todavía no entendemos completamente. Esto compromete la estabilidad del planeta y la supervivencia de la especie humana, que es, paradójicamente, la más frágil de todas”, afirmó.
Otro frente crítico es la contaminación del agua, uno de los recursos más vulnerables y al mismo tiempo más esenciales para la vida. “El agua es uno de los productos más fácilmente contaminantes y más difíciles de mantener limpios. Y sin agua limpia y saludable no hay sostenibilidad posible”, agregó el director, subrayando la necesidad urgente de proteger las fuentes hídricas del país mediante políticas efectivas y una ciudadanía comprometida.
Desafíos actuales
Por su parte, Luis Olmedo Martínez, director de Parques Nacionales Naturales de Colombia, alertó sobre la complejidad de los desafíos actuales. “Estamos en un momento de crisis. Hoy se habla de una policrisis: no solo es el cambio climático, no solo la pérdida de biodiversidad, no solo el problema de los plásticos; también están en juego la democracia, la inteligencia artificial, y otros factores que hacen del mundo un lugar cada vez más convulso”, dijo.
Martínez hizo un llamado a no dejarse paralizar por la desesperanza. “No debemos pasar de la confusión a la desesperación, sino del conocimiento a la acción constructiva. Solo se requiere que el corazón se abra para que el cerebro entienda”, reflexiona.
La educación ambiental, el consumo responsable, el respeto por los ciclos naturales y la preservación de los ecosistemas deben convertirse en principios rectores del desarrollo. “El día mundial del medio ambiente nos recuerda la urgente necesidad de trabajar juntos en la conservación. Esto no es una tarea de unos pocos. Es un ministerio, una obligación colectiva, un deber con las generaciones futuras y con todas las formas de vida que comparten este planeta con nosotros”, concluyó Gómez.



