Hoy en el Día Mundial del Reciclaje, Pereira resalta la valiosa labor de los recicladores de oficio, quienes con esfuerzo y compromiso no solo contribuyen al cuidado del medio ambiente, sino que también encuentran en esta actividad una vía digna para sacar adelante a sus familias.
Juan Camilo Montoya es un claro ejemplo de superación. Inició como reciclador y, gracias a su esfuerzo, hoy ocupa un cargo administrativo dentro de la Asociación de Recicladores de Pereira y Risaralda. “Primero que todo, agradezco a la asociación por darme la oportunidad de superarme. Ahora soy jefe de bodega y también ayudo a coordinar rutas”, comentó. Su mensaje en esta fecha conmemorativa es claro: “El llamado para todos los pereiranos y para el mundo es a tener más cultura, a ayudar al prójimo, y en este caso, a colaborar separando el material y entregándolo a los recicladores”.
Por su parte, Diego Fernando Sampedro Restrepo, representante legal de la Asociación, trabaja con recicladores desde 2004. Según él, “la función de la asociación es eminentemente social: dignificar y defender los derechos de los recicladores, fortalecer su actividad y su reconocimiento dentro de la sociedad”.
La labor de los recicladores es mucho más que recoger residuos. Su trabajo tiene un impacto ambiental y social crucial. “Sin recicladores, los rellenos sanitarios ya no tendrían vida útil. Nos ahogaríamos en basura en las ciudades”, afirmó Sampedro.
Actualmente, los recicladores organizados recogen, transportan, clasifican y comercializan materiales reciclables en estaciones especializadas. Procesan cerca de 1.000 toneladas al año. Su trabajo, hoy reconocido legalmente como servicio público, ha sido respaldado por sentencias de la Corte Constitucional, como el Auto 275 de 2011.
A pesar de los avances, aún enfrentan obstáculos. Uno de los más urgentes es la falta de suelo habilitado para estaciones de clasificación dentro del perímetro urbano. “Las estaciones están muy lejos y son costosas. Las organizaciones no tienen cómo llegar hasta allá ni cómo costear esos espacios”, explicó Sampedro.
El futuro del reciclaje en Pereira depende de muchos factores: “La voluntad política, la unión entre recicladores, el compromiso ciudadano y la regulación del mercado del reciclaje por parte del Estado”, añadió.
En este día, el llamado es claro, “sean solidarios con los recicladores. Ellos han estado siempre en sus barrios, conocen sus calles. Detrás de su trabajo hay familias enteras que luchan por una vida mejor” concluyó Diego.



