El académico Tito Morales Pinzón de la UTP identificó un fenómeno que podría tener un gran impacto en la comunidad científica y la sociedad.
El 19 de agosto, mientras observaba la “súper Luna” desde su hogar, Tito Morales Pinzón, docente titular de Ciencias Ambientales y director del grupo de investigación en Gestión Ambiental Territorial de la Universidad Tecnológica de Pereira, hizo un descubrimiento que podría tener implicaciones trascendentales. “Mi esposa, que acaba de llegar, me indica que la luna estaba muy bonita. Estaba despejado y que si quería mirarla con el telescopio”, comenta Morales.

Sacó su telescopio, “usualmente utilizo un teléfono móvil para ubicarlo con el telescopio y poder observar mejor”, y ahí capturó algo inusual en la pantalla de su teléfono, lo que lo llevó a grabar el fenómeno. “Vi pasar algo en la pantalla del teléfono, pero no estaba grabando y eso me motivó a grabar, que bueno poder capturar algún objeto que pase”. Sin embargo, el verdadero hallazgo llegó cuando revisó una grabación posterior, en la que él y su esposa vieron un “objeto bastante grande a mucha velocidad”.
Movido por la curiosidad, Morales decidió enviar el video a sus colegas en la universidad para su análisis. “Contacté al profesor Edin Andrés Quintero, quien dirige el Observatorio Astronómico de la Universidad, y le envié los vídeos para que los analizara”, explica. A partir de este análisis, se determinaron hallazgos sorprendentes. “El objeto documentado no está dentro de los parámetros normales o usuales de lo que se espera de un objeto moviéndose dentro del sistema solar. La velocidad es muy alta, tal vez varias decenas de veces o hasta centenas de veces superior a lo que usualmente se encuentra”.
Frase: “En este caso la pudimos documentar, pero si uno observa los especiales de científicos y documentales que se han hecho al respecto, es un tema muy antiguo y de mucha preocupación, no es algo nuevo, es un tema que está en boca de los científicos”.
Características del objeto
El educador señala que se trata de una forma irregular: “Parece que está girando debido a los cambios de forma que se pueden observar en los fotogramas analizados. Sin embargo, también podría ser el resultado de la dificultad de la cámara para documentar un objeto que se desplaza a tal velocidad”, explica.
La velocidad del objeto es un factor extraordinario: “Estamos hablando de varios miles de kilómetros por segundo. Esto es impresionante, considerando que los objetos más veloces de esta tipología suelen alcanzar un máximo de alrededor de 100 kilómetros por segundo”.
Llamado a la ciencia internacional
El proceso no terminó ahí. Morales y su equipo decidieron enviar los videos a la NASA y a la Agencia Espacial Europea, buscando una validación oficial de su hallazgo. “Se enviaron los correos oficiales de la NASA para que ellos nos indicaran si efectivamente este objeto lo habían monitoreado. Hasta el momento no hemos recibido ninguna información”, informó Morales.
La comunidad científica aguarda con expectación los próximos pasos que se darán en torno a este hallazgo, que podría no solo cambiar la historia de Risaralda, sino también abrir un debate global sobre la seguridad frente a fenómenos espaciales.
Reflexiones
Al ser consultado sobre su experiencia, el profesor no oculta su asombro. “Lo primero es maravillado, es extraordinario. Yo entiendo que esto solo ocurre una vez en la vida y tal vez hasta en una generación o en muchas generaciones; no se tiene precedente sobre este tipo de observación directa”, comentó.
Frase: “Me pongo a reflexionar sobre la situación compleja que se está viviendo el planeta: las guerras, la violencia, el cambio climático y todas estas dificultades que ocasionó la irracionalidad del ser humano y su comportamiento con nuestra casa, nuestro planeta, con los ecosistemas, con la vida misma”.



