Acabar con los estigmas de violencia, inseguridad y falta de organización fueron los motores para que la comunidad se pusiera a trabajar con base en la seguridad alimentaria y la recreación de los niños y niñas.
Contar noticias positivas es muy difícil y no porque no se quiera, sino que son escasas, las obras civiles de la alcaldía no cuentan, porque son una obligación con la comunidad, pero en la comuna de Villasantana surgió un líder natural, que era lo que necesitaba el barrio, porque con la llegada de Freddy Hincapié, muchas cosas buenas empezaron a suceder y el barrio se transformó.
Un día de tantos, Freddy se puso a observar las aptitudes y los gustos de sus vecinos y vecinas y todas sin excepción, tenían un minivivero afuera de la casa, al que le dedicaban tiempo y esmero. Al mismo tiempo tenían un problema de basuras en la ladera que queda frente al barrio Intermedio, tema que necesitaba solución rápida para evitar que creciera y se convirtiera en un problema de salud para todos.

Así fue el proceso verde
Freddy es ingeniero electricista, él es del barrio Intermedio y hace pocos años llegó al Otoño, pero los vecinos dicen que desde su llegada todo empezó a tomar forma. “Desde hace varios años realizo labor social en la Comuna, me gusta poner mi conocimiento al servicio de la comunidad para diferentes tipos de gestiones y sobre todo ser gestor del cambio, de la transformación que queremos para nuestro entorno”.
Los proyectos que ha encaminado este líder son tres: la huerta urbana, la recuperación del parque infantil y la pintura de áreas comunes. El primero, la siembra de comida en la zona verde, ya se tradujo en un equipo que trabaja mancomunadamente para lograr las cosechas de cilantro, lechuga, brócoli, zanahoria, tomate chonto y maíz, el repollo sí corrió con mala suerte y se les dañó con el último aguacero, no queda de más pedir a algún empresario que lea esta nota a motivarse y regalarles un plástico para proteger el sembrado.

“Actualmente las familias del barrio nos vemos favorecidos por los frutos de este proyecto que busca fortalecer la recuperación de los espacios, promover el civismo y la soberanía alimentaria”, comenta con satisfacción este líder.

Una manito al parque
El segundo proyecto tiene que ver con la recuperación de las zonas de esparcimiento para los niños y las familias. Es así como tocando puertas lograron gestionar diferentes módulos de parque infantil para esta zona. Al respecto el señor Hincapié explica: “Velamos porque sea un espacio público, para la integración familiar, diversión para los niños y mascotas. Además, es una manera de prevenir la pérdida de zonas verdes que en nuestra comuna tienden a convertirse en zonas de asentamientos”. Fue así que lograron hacer renacer un espacio que estaba prácticamente muerto. Las manos de la comunidad trabajaron unidas para transformarlo en un espacio más ameno.
Por último, la comunidad desea dar a conocer cómo a través del civismo, el arte y el empoderamiento de los espacios, trabajan en la realización de murales, el embellecimiento de antejardines y la aplicación de pintura de colores en las calles con el fin de llevar a cabo un proceso a través del color natural de las flores y del color de las pinturas.
Cifra
450 personas viven en 86 casas legalmente constituidas que conforman el barrio El Otoño, más las de invasión.
Dato
Para que las personas tomaran conciencia de no tirar la basura nuevamente al espacio recuperado, se les dijo que les estaba costando trabajo a todos y que de ahí se iba a sacar comida.



