La Casa del Adulto Mayor en la comuna Villa Santana, es una obra que se planeó desde la Administración municipal, para atender la numerosa población de este sector de Pereira, la cual se frenó aproximadamente hace dos años, porque se agotaron los recursos supo la comunidad. Seguido a esto empezaron las cuarentenas por Covid-19 y menos que se pudo continuar. Entre diciembre de 2021 y enero de 2022, se han hecho anuncios y visitas para retomarla, pero ahora desde la Alcaldía hallaron otro ‘inconveniente’ para retomar el proyecto.
En esta ocasión la denuncia comunitaria llevó al Periódico a conocer el caso de la familia Betancur, en Las Brisas, Villa Santana. Esta historia comenzó hace seis años, cuando una de las directivas de Acción Comunal del barrio le ofrecieron a Liliana Betancur, la hija de los afectados, la posibilidad de que sus padres y su hermana vivieran en la parte alta de la Escuela – Taller y a cambio cancelaran $80 mil mensuales, de lo que quedó constancia en un contrato.
El tiempo transcurrió, pasaron varias juntas, don Carlos Alberto Betancur se encargó del mantenimiento de la sede (limpieza y siembra de ornamentales), así como de la seguridad de la misma, porque dejó de ser lugar para el consumo de drogas, tras pedirle a los muchachos que consumieran en otro lugar. Los vecinos de los Betancur en ese lugar son los jóvenes de un grupo de artistas que hacen reuniones en el salón contiguo y el gimnasio que funciona de 5:30 a.m., a 9:00 p.m.
El señor Betancur comenta que uno de los ingenieros que ha visitado el terreno, le dijo que su presencia no interfiere en el desarrollo de la obra, porque esta continuará sobre lo que se dejó inconcluso y que está retirado del lugar de habitación de su familia, pero en la Administración no piensan igual.

Los Betancur Aguirre
La familia está conformada por Carlos Alberto de 78 años, su esposa Fabiola Aguirre, quien sufre una enfermedad degenerativa que le impide la movilidad y su hija menor de 38 años, una chica con Síndrome de Down, que pasa sus días en el balcón y le encanta la música. Liliana vive en una casa al frente de la sede y comenta: “Desde que me entregaron la casa, está tal cual, allá no tengo lugar para llevarlos, porque el caminador de mi mamá necesita espacio y antes tuve que conseguir camarotes, porque en mi casa estamos uno sobre otro”.
Liliana está pendiente del aseo del lugar que habitan sus padres y del de su hermana Marcela, ella no habla pero entiende cuando Liliana le dice que levante los pies para bañarla bien. Cada mes los esposos reciben entre los dos $160 mil por subsidio del adulto mayor, este dinero se va en la compra de pañales y medicamentos, porque sacar a Marcela de la casa es una labor complicada, ya que se asusta al ver extraños. Ahora, usted que lee esta nota, cómo sería un proceso de desalojo.
La querella
La Alcaldía de Pereira interpuso por medio del apoderado un proceso ante la Inspección correspondiente, desde donde citaron a Carlos Alberto Betancur y Jhon David Prado, el joven que opera el gimnasio para notificarles de un proceso de desalojo que se daría en el plazo de 10 días. Los citados firmaron y aceptaron que conocen el proceso que se adelanta, porque son conscientes de que esa propiedad pertenece a la Alcaldía de Pereira.
Los 10 días legales vencían hoy, pero a raíz del pero a raíz del conocimiento del tema que hizo en redes sociales por parte de El Diario T.V., se detuvo esta decisión por parte de la Alcaldía, se le informó a la Inspectora y desde la Secretaría de Desarrollo Social se realizará en los próximos días una visita al predio para constatar la situación humanitaria de esta familia.



