Un espacio de saberes ancestrales
Por: Andrea Ramirez M.
Con la idea de hacer un reconocimiento a los procesos agroecológicos que los pueblos originarios, sabedoras y sabedores de los pueblos negros y campesinos, vienen realizando en el territorio Andino- Pacífico-Amazónico-Mesoamericano se unieron la Institución Educativa La Bella, Institución Educativa Combia y la Institución Educativa Héctor Ángel Arcila y entre el 12 y el 14 de octubre celebraron la vida, el color, los conocimientos ancestrales, la hermandad y el amor mismo por el planeta y sus gentes.
Puntos de encuentro
La invitación buscaba “realizar a través del compartir de saberes las alianzas y acuerdos para seguir fortaleciendo en el territorio la construcción de la soberanía alimentaria, nutricional y de salud” y las actividades fueron celebradas en Pereira, Corregimiento La Bella, sede La Cachucha de la institución educativa La Bella. La Institución Educativa Combia en el corregimiento de Combia sede principal y en las instalaciones de la institución Educativa Héctor Ángel Arcila en el corregimiento de La Florida sede principal.
Elvia Quiñones, directora de núcleo de la zona rural del municipio de Pereira de la secretaría de educación manifestó respecto al encuentro: “Haciendo un balance general, hicimos el homenaje a la población afrocolombiana o negra en la que hicimos una apertura con una sacerdotisa de conocimientos africanos, el segundo día en La Bella trabajamos alrededor de los conocimientos de pueblos originarios y en el día 3 se rindió honor a los campesinos, contamos con participación de representantes de Perú y Brasil” igualmente la funcionaria agregó que: “tenemos que agradecer a profesores, padres y comunidad educativa en general porque construyeron este evento sin recursos, partiendo desde abajo, agradecemos a la ANUC y todos los que hicieron posible este encuentro” igualmente destacó que personas como Guillermo Castaño, quien es un líder del agro ambientalismo pusieron sus propios espacios a fin de lograr que todo el encuentro fuese un éxito.
Pronunciación de pueblo originarios
Durante este encuentro, el Consejo de Territorio escuela Nazcecada compartió un documento con importantes reflexiones, iniciaron con la alocución que decía: “El 12 de octubre es una fecha que, desde el enfoque de la ciencia social convencional y la mirada estatal, ha sido envuelta con rasgos colonialistas y esto es evidente aún en estos tiempos al mantener la denominación del “día de la raza”, cuando hemos avanzado en la comprensión que las “razas” no existen, que todos en nuestra diversidad somos parte de la especie humana y nos configuramos como pueblos” agregando también que “Inicialmente en esa mirada convencional, la única cultura importante, realmente “culta”, era la nobleza española; luego incluyeron a algunos pueblos originarios (no todos), pero desde una perspectiva morbosa y folclorista, sólo para mostrar su aparente espíritu incluyente, porque no reconocían que éramos pueblos y mucho menos poseíamos cultura. A nuestros pueblos originarios los llamaron raza indígena y a pesar de nuestra diversidad, nos estereotiparon sólo con arco, flecha y taparrabos o nos vistieron de pieles rojas o cherokys. Los pueblos negros descendientes de esclavos traídos del continente africano y que ya eran parte de nuestro pueblo, nunca aparecieron un 12 de octubre ni tampoco los pueblos campesinos, crisol cultural de pueblos originarios, afrodescendientes y peones españoles.”
Igualmente, el Consejo de Territorio Escuela Nazcecada agregó un sentir que fue común en el encuentro: “Aquí estamos representados los pueblos que hemos construido históricamente el territorio y que han cimentado las bases culturales que nos configuran a cada uno de nosotros. Este evento se convertirá en semilla para el encuentro de los pueblos y en esta época, ese hecho, es de vital importancia, no sólo para nuestra región o país, sino para el planeta entero que está siendo amenazado por los mercaderes de la vida… los sembradores de la muerte”
3 instituciones educativas se unieron para este reconocimiento cuyas actividades se prolongaron durante 3 días.
Propuesta agroecológica
Lo esperado por las comunidades es que la propuesta agroecológica se convierte en la esperanza y oportunidad de construcción del “mundo de los pueblos” buscando recuperar conocimientos de grandes maestros populares, campesinos, pueblos originarios y pueblos afrodescendientes, articulando las dimensiones, biofísica, socioeconómica, histórico cultural y política organizativa.
Bajo esta visión se han venido conformando las Escuelas Campesinas de Agroecología (ECAS), los Centros de Formación y Fortalecimiento Campesino, las alianzas obrero-campesinas-populares, además de algunas instituciones de educación formal aprovechando que la agroecología permite construir territorio desde una perspectiva integral, partiendo del agroecosistema como unidad básica, mediante cuatro componentes: “la realidad biofísica que nos enseña cómo son nuestros suelos, las formas vegetales, el clima, la fauna, los microorganismos, cuáles son sus ciclos y procesos; lo histórico-cultural que nos permite saber quiénes somos a partir de nuestro pasado y antepasados, cómo transformamos los ecosistemas configurándolos culturalmente como agroecosistemas; el componente socio-económico que tiene que ver con las distintas formas de producción e intercambio, cómo se distribuyen los excedentes para el auto-sostenimiento de la familia, la vereda, la región, etc., es decir, como se organiza social y económicamente el territorio para lograr una soberanía y autonomía alimentaria; y por último, lo político-organizativo, que nos permite afianzar nuestros lazos para la construcción colectiva del territorio, para la defensa del mismo y que nosotras las comunidades seamos quienes ordenen y orienten los procesos mediante los planes de vida propios y no el Estado a través de las políticas ligadas a intereses transnacionales y extractivistas.”
Este tipo de espacios y su consolidación se convierten en un llamado hacia la importancia del cuidado del planeta y la convivencia armoniosa entre pueblos y con la tierra misma, que después de todo, es una sola, no hay planeta dos.



