En la noche del martes 18 de marzo, una intensa persecución policial tuvo lugar en la zona céntrica de Pereira tras un presunto caso de secuestro de una menor de edad. Sin embargo, tras la investigación de las autoridades y este medio de comunicación, se confirmó que todo se trató de un malentendido.
La confusión inició cuando una joven de 16 años, quien se encontraba con su tía, abordó un vehículo sin informarle a ella su destino. Al percatarse de la situación, la mujer creyó que su sobrina había sido secuestrada y dio aviso a las autoridades, generando una respuesta inmediata de la Policía Nacional.
Ante la alerta, se activó un operativo de cierre de vías y se logró interceptar un vehículo Renault en la calle 17, entre carreras sexta y séptima. Al conductor se le hizo el requerimiento y fue esposado, mientras que algunos ciudadanos, alarmados por la situación, intentaron tomar justicia por mano propia.
No obstante, la adolescente explicó que se trataba de un servicio de Uber que había solicitado por su cuenta y que en ningún momento estuvo en peligro. Tras verificar la información, las autoridades procedieron a liberar al conductor y la menor fue entregada nuevamente a su tía.
Este caso evidencia la importancia de verificar la información antes de generar alarmas que puedan derivar en consecuencias graves para ciudadanos inocentes.



