La Fundación Cáritas Pereira, con 24 años de labor, impacta vidas a través de programas sociales, donaciones y apoyo comunitario.
La Fundación Cáritas Pereira se originó como respuesta a las necesidades más urgentes de los sectores vulnerables de la región, basada en la misión de la Iglesia Católica de priorizar a los más necesitados. Su creación fue impulsada por Monseñor Fabio Suescún Mutis el 31 de mayo del año 2000, con la colaboración de Monseñor Rubén Darío Jaramillo, hoy obispo de Buenaventura, y otros líderes, quienes vieron en esta obra un bálsamo para la crisis humanitaria derivada del terremoto de 1999.
“Desde nuestros inicios, hemos sido una extensión de la pastoral social de la Diócesis de Pereira, haciendo vida el evangelio al atender las necesidades de los pobres, los migrantes y otros grupos vulnerables”, afirma Óscar Gutiérrez, actual director de la fundación.
Programas principales: Ayuda integral para los necesitados
A través de diversos programas, la Fundación Cáritas ha tejido una red de apoyo que impacta a miles de personas cada año, con enfoques que van desde la seguridad alimentaria hasta la formación espiritual y la reintegración social.
Banco de Alimentos: Un escudo contra la desnutrición
La inseguridad alimentaria es uno de los problemas más apremiantes en Risaralda, donde 270 mil personas enfrentan riesgo de desnutrición. Este año, la región registró la muerte de seis menores por esta causa. Ante este panorama, el Banco de Alimentos de la Fundación Cáritas se ha convertido en una herramienta esencial para combatir esta problemática, apoyando a 25 mil personas cada mes.
Este programa opera en alianza con 111 fundaciones y 36 parroquias, y cuenta con el respaldo de empresas como Frisby, Éxito y Alquería, coordinadas a través de la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia (ABACO).
“Un ejemplo significativo es nuestro programa Desayunos Saludables, que benefician a 300 niños escolarizados, garantizándoles una alimentación adecuada durante todo el año escolar. También monitoreamos la nutrición de adultos mayores y jóvenes para asegurar que reciban alimentos que realmente contribuyan a su bienestar”, explica Gutiérrez.
Refugio Santa Marta: Un paso hacia la reintegración
El Refugio Santa Marta es un espacio transitorio diseñado para personas en situación de calle. Ofrece hospedaje nocturno, alimentación y acompañamiento psicosocial y espiritual a 18 personas cada día.
“Este no es solo un lugar para dormir, es un espacio de reconstrucción personal. Hasta ahora, hemos logrado vincular a cuatro de nuestros beneficiarios al mercado laboral y reunir a otros con sus familias, gracias a la labor de nuestro equipo y al compromiso de las empresas aliadas”, detalla el director.
Formación en doctrina Social de la Iglesia
La fundación también lidera un programa de formación inspirado en la Doctrina Social de la Iglesia. Basándose en frases insignia, ‘como Él nos amó’, esta iniciativa busca iluminar las realidades de vulnerabilidad con principios de justicia, dignidad y solidaridad.
“Este programa no solo fortalece la espiritualidad de las personas, sino que también les da herramientas para enfrentar sus retos desde una perspectiva de fe y esperanza”, agrega Gutiérrez.
Fuentes de sostenibilidad: Innovación y compromiso
Entre las principales fuentes de sostenibilidad de la fundación se encuentran las donaciones de personas y empresas, así como los ingresos generados por el Parqueadero de la Caridad.
El Parqueadero de la Caridad es una valiosa fuente de recursos económicos que permite cubrir los costos operativos y logísticos de la fundación. Ubicado estratégicamente en el corazón de la ciudad, este espacio no solo genera ingresos, sino que también simboliza cómo acciones simples, como parquear un vehículo, pueden transformarse en un aporte significativo para respaldar a las comunidades más vulnerables.
“Cada vez que alguien estaciona su vehículo, está contribuyendo directamente a mantener vivos nuestros programas. Esto nos permite cubrir costos logísticos y garantizar la continuidad de nuestras operaciones”, enfatiza Gutiérrez.
Navidad y ayuda humanitaria
La Fundación Cáritas no descansa en su labor, especialmente durante la temporada navideña, cuando las necesidades se hacen aún más evidentes. Este año, la institución enfrenta dos desafíos importantes.
Por un lado, está el tema de la ola invernal, con 40 mil personas afectadas en Colombia, Cáritas está recolectando y organizando toneladas de alimentos para enviarlas al Chocó.
Sin embargo también está el proyecto misioneros del Niño Dios, esta campaña, que celebra 19 años, recolecta regalos para niños de comunidades vulnerables. “Cada donación no solo lleva alegría, sino que también muestra a estos pequeños que no están solos”, explica Gutiérrez.
Beneficios de donar: Ayudar y recibir
La fundación invita a las empresas y personas a contribuir, destacando que las donaciones, además de generar un impacto social, ofrecen beneficios tributarios significativos como descuento en renta del 25% o deducción en renta del 125% en donaciones en dinero o especie, extensión del impuesto saludable, descuento en renta del 37% en donación de alimentos y bienes de higiene y aseo y finalmente la extensión de IVA en donación de alimentos.
“Donar no solo transforma vidas; también beneficia a quienes tienen la generosidad de compartir”, asegura Gutiérrez.
Retos y proyecciones: Rumbo a las bodas de plata
A punto de cumplir 25 años, la Fundación Cáritas enfrenta el desafío de revitalizar su reconocimiento público y aumentar las donaciones. “Queremos que los pereiranos y habitantes del área metropolitana sepan que existimos y que confíen en nosotros para canalizar su ayuda. Sin donaciones, nuestra labor corre el riesgo de detenerse”, advierte el director.
Para celebrar este hito, la fundación tiene planeadas actividades como el Rosario por la Paz, un Concierto por la Paz y el emblemático Bingo de la Caridad.
“El próximo año no solo celebramos nuestras bodas de plata, sino que reafirmamos nuestro compromiso de seguir siendo una luz de esperanza para los más vulnerables, con el apoyo del nuevo obispo Monseñor Nelson Jair Cardona”, concluye Gutiérrez.
Una invitación a la solidaridad
La Fundación Cáritas Pereira, con 24 años de servicio, sigue siendo un pilar de ayuda en la región. “Lo que usted quiera donar, nosotros sabemos cómo transformarlo en esperanza para quienes más lo necesitan. Ayudar es un acto de amor que multiplica su impacto”, finaliza su director.
Quienes estén interesados en realizar donaciones, las oficinas quedan ubicadas en el centro de Pereira, calle 20 entre carreras 5 y 4 o directamente con la Diócesis de Pereira.



