Hoy, de nuevo, es otro Día internacional libre de bolsas de plástico, pero realmente debería ser un día en el que se prive al planeta de las malas acciones de las personas, porque lo malo no son las bolsas en sí mismas, sino el uso que se les da y la falta de conciencia con respecto a su utilización.
Reducir las bolsas de plástico y fomentar su consumo responsable es prácticamente una tarea imposible, por lo menos en los países mal escolarizados, como Colombia. Aquí hace siete años, la Ley 1819 de 2016, por medio de la cual se creó el impuesto para desincentivar el uso de las mismas, poco o nada ha logrado.
Algunos países europeos ya prohibieron la producción de bolsas de plástico y redujeron notablemente su consumo. Otros países como Reino Unido, Portugal y Suecia optaron también por aplicar impuestos sobre el uso de las bolsas y en Finlandia o Alemania los establecimientos han establecido acuerdos voluntarios.
Un experto en el asunto
René Yepes es el director Operativo de Infrapol, empresa dedicada a la recuperación y transformación: “Las personas satanizan el plástico, creen que es malo, pero lo malo que tenemos es la cultura, porque el plástico es una materia prima importantísima si se piensa en infraestructura. En Risaralda no es basura el plástico si se transforma”.
Para Yepes, el asunto con las bolsas es que son el mismo polietileno, solo cambia el aditivo. “Es más fácil reciclar una bolsa que un empaque de un alimento. Por ejemplo, las bolsas negras son recicladas, las blancas de material original. Por eso son leyes diferentes, la de pedir la bolsa y la ley de envases y empaques Resolución 1407 de 2018, lo que quiere decir que el Gobierno sí regula el uso del plástico en la nación, pero que se acabe es imposible, tendría que acabarse primero la economía”.

Sobre el impuesto
Hasta el último trimestre de 2021, el Gobierno nacional había recaudado $150 mil millones por el impuesto a las bolsas. La Ley estableció que para el año 2017 se pagaran $20 por cada bolsa plástica. El valor se incrementó en $10 por cada año hasta el año 2020, en el cual se pagó $50 por cada bolsa plástica. ¿Usted ha mirado últimamente la tirilla del supermercado? Esos detalles la gente poco los tiene en cuenta. Además, el precio de la bolsa es independiente del precio del impuesto. Las ciudades que han hecho el recaudo más alto por este concepto han sido Medellín y Cali.
Sobre la recaudación del impuesto, el director de Infrapol, dijo que “Lo captan las empresas prestadoras de servicios públicos, para el caso local serían Atesa y Serviciudad. Son presupuestos elevados, desde $1.000 hasta $4.000 millones. Esos recursos llevan cuatro o cinco años aumentando y no presentan proyectos”. Pero tanto el exgerente de Atesa, como el gerente de la Empresa de Aseo, expresaron que esto es falso, que no lo administran y que es competencia directa del Gobierno nacional y desconocen qué se hace con el dinero.
Situación mundial
Los datos recogidos por un grupo de investigadores hablan por sí solos. Según los científicos, de 8.300 millones de toneladas, solo el 9% ha sido reciclado, el 12% fue incinerado y el 79% se encuentra acumulándose en los océanos o en el medio ambiente. El plástico ya forma parte de la cadena trófica que finalmente termina en los platos de los seres humanos.
Dato
La bolsa de plástico normalmente se utiliza durante el tiempo que se tarda en llevar las compras a casa desde el supermercado, algunas personas le dan un segundo uso y queda listo el polietileno para ir al relleno en donde se tardará alrededor de 150 años en descomponerse.
Cifra
230 bolsas de plástico al año es el estimado que gasta cada persona. 200 mil bolsas equivalen a una tonelada de plástico, con esta cantidad se elabora un parque infantil completo en madera plástica.

¿Qué opina de las bolsas y el impuesto?
Ana Fernanda Aricapa – supermercado
“Son más los clientes que piden la bolsa que los que traen la de tela. Eso también va el tamaño de la compra, si es mercado grande traen, cuando es poquito no. En ocho horas entregamos aproximadamente 100 bolsas”.
José Humberto Gómez – cacharrería
“No cobro la bolsa. Los sábados pueden salir unas 50 bolsas de todos los tamaños”.
Luis Alfonso Ramírez – almacén de uniformes
“Aquí atendemos una cantidad de colegios oficiales y privados, en la temporada escolar entregamos unas 50 mil bolsas. Yo sé que la gente no las desecha ahí mismo”.
Rocío Vera – distribuidora
“La mayoría de compradores piden la bolsa, otros se molestan porque uno la cobra y trato de hacerles entender que es para medirnos. Es más de conciencia y reciclar”.
Las bolsas de tela…
Evite salir de casa sin una bolsa de tela plegable, ocupan muy poco espacio y no le costará llevarla en el bolso. Nunca se sabe cuándo hay que hacer una compra imprevista. Aunque las bolsas de tela son una tendencia creciente, también cuentan con desventajas, la tela utilizada con frecuencia es la friselina, que es una tela plástica no tejida (esto significa que el material proviene de un recurso no renovable). En definitiva hay que volver al canasto.



