Instituto del Sistema Nervioso integra mascotas al tratamiento psiquiátrico

ISNR implementa visitas de mascotas para mejorar salud mental, promoviendo bienestar emocional y humanización en tratamientos psiquiátricos.

Con el propósito de humanizar la atención y fortalecer los procesos terapéuticos en pacientes con trastornos mentales, el Instituto del Sistema Nervioso de Risaralda ha comenzado a implementar un protocolo de visitas asistidas por mascotas. Esta estrategia, enmarcada en la política nacional de salud mental, promueve el acompañamiento emocional a través del vínculo afectivo entre los pacientes y sus animales.

“El protocolo de terapia con animales nace como respuesta al enfoque de humanización del cuidado en salud mental”, explica John Arlinson Arenas Valencia, líder de Servicios Hospitalarios y Seguridad del Paciente del instituto. “Buscamos establecer criterios técnicos, sanitarios y éticos que garanticen la seguridad de los pacientes, sin perder de vista principios como la bioseguridad, la dignidad humana y la corresponsabilidad familiar”.

La iniciativa, que comenzó el pasado 7 de julio, contempla visitas semanales de mascotas a los diferentes pisos del hospital. Los lunes, miércoles y jueves se realiza la actividad entre las 2:30 y las 4:00 p. m. Cada jornada puede acoger hasta 20 animales, gracias a la disponibilidad de espacios verdes y salones adecuados para este tipo de encuentros.

“Las mascotas hoy ocupan un lugar fundamental en las familias; son fuentes constantes de afecto incondicional y calma. Hemos observado que los pacientes experimentan mejoras conductuales y emocionales luego de estos encuentros”, asegura Arenas. Como ejemplo, menciona el caso reciente de un paciente pediátrico que, tras reencontrarse con su gato, expresó: “Gracias, porque cuando estuve con mi gato, el mal genio se me fue. Me calmó”.

Las mascotas permitidas incluyen perros, gatos, conejos y otros animales domésticos. Todos deben cumplir estrictas medidas de seguridad: carné de vacunación al día, control antiparasitario vigente y uso de elementos de control como bozales y guacales. Además, el personal de la clínica delimita espacios individuales para evitar incidentes entre los animales.

Desde la perspectiva médica, el proyecto también tiene fundamentos científicos. Andrés Felipe Toro Palacios, líder médico del instituto, destaca los beneficios fisiológicos de esta interacción: “El vínculo con las mascotas favorece la liberación de oxitocina, hormona relacionada con el bienestar emocional y la reducción del estrés. También disminuye los niveles de cortisol, que está asociado al estrés crónico”.

Toro agrega que este tipo de iniciativas no solo impactan positivamente en la salud mental, sino que también promueven entornos terapéuticos más cálidos y empáticos. “La política de humanización en salud debe ir más allá de lo técnico. Estas visitas refuerzan el enfoque digno y centrado en la persona, promoviendo la inclusión y la conexión emocional”, concluye.

El Instituto del Sistema Nervioso de Risaralda continúa evaluando la implementación de nuevas fases del proyecto, que podrían incluir más actividades con animales como parte de los planes terapéuticos. Por ahora, la acogida por parte de pacientes, familiares y personal médico ha sido positiva, confirmando que, en el camino hacia una salud mental más humana, los animales también pueden ser aliados fundamentales.

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