Como periodista hay historias que se cuentan y otras que se sienten. La de María Paz es de las que se quedan latiendo en el pecho mucho después de apagar la grabadora.
Conozco a Laura y a Juan Carlos desde hace un tiempo. He sido testigo de sus desvelos, de sus citas médicas interminables y también de sus pequeñas victorias, esas que para muchos pasan desapercibidas, pero que para ellos significan el mundo. Por eso hoy no escribo solo como periodista; escribo como alguien que ha visto de cerca esta lucha silenciosa y valiente.
María Paz llegó al mundo peleando por su vida. Apenas nació tuvo que ser reanimada y pasó 15 días en la Unidad de Cuidados Intensivos. Sus padres la recibieron con una pipa de oxígeno y un oxímetro en las manos, y con el corazón lleno de miedo. No era el inicio que habían soñado, pero sí el comienzo de una batalla que no han dejado de dar.
Meses después llegó el diagnóstico: síndrome de Phelan-McDermid, una condición genética que genera retraso en el desarrollo y que, en su caso, se manifiesta con hipotonía bajo tono muscular y dificultades en la comunicación. Mientras otros bebés gateaban a los seis meses, María Paz lo hizo después del año. Mientras otros daban sus primeros pasos al cumplir un año, ella caminó casi a los dos y medio.
Hoy tiene cinco años. Es una niña sonriente, dulce, profundamente expresiva con la mirada. Pero no habla. No puede decir “mamá” cuando le duele algo, ni “papá” cuando necesita ir al baño. Depende en un 90% de sus padres. Asiste a terapias todos los días: fonoaudiología, terapia ocupacional, física, hidroterapia. Su agenda es más exigente que la de muchos adultos.
La esperanza tomó forma cuando Laura vio la película Los dos hemisferios de Lucca. Allí conocieron el tratamiento con la máquina Cytotron, una tecnología electromagnética que estimula conexiones neurológicas y que solo existe en dos lugares del mundo: Bangalore, en la India, y Monterrey, en México.
Postularon a María Paz. Enviaron historia clínica, exámenes, diagnósticos. Esperaron más de un año. Hasta que llegó la noticia: había sido aceptada en el protocolo.
La alegría duró lo que tardaron en leer el costo: 37.000 dólares. Cerca de 140 millones de pesos solo el tratamiento, sin contar casi dos meses fuera del país, alojamiento, manutención, terapias complementarias y los gastos que siguen corriendo en casa. En total, la cifra se acerca a los 200 millones.
No es una promesa milagrosa. Nadie les ha dicho que María Paz saldrá hablando de la noche a la mañana. Pero si mejora un 1%, un 2%, un 5%, eso puede significar que logre expresar una necesidad básica, que pueda comunicar dolor, que dé un paso más hacia la autonomía. Para esta familia, eso lo cambia todo.
Y aquí es donde entra la ciudad.
Porque esta no es solo la historia de una niña. Es la historia de una comunidad que puede decidir ser parte del milagro cotidiano del esfuerzo. Nace así “Corremos por María Paz”, una carrera recreativa de 2K y 4K que se realizará el jueves 19 de febrero a las 7:00 p.m., en el sector la Roca, sobre la Vía Los Colibríes, en Pereira.
No es una competencia. Es un acto de amor colectivo. Cada inscripción de aproximadamente 50.000 pesos se destinará al tratamiento. Cada paso será un mensaje claro: no están solos.
He visto a Laura organizar pañales, medicamentos y maletas con una precisión casi quirúrgica. He escuchado a Juan Carlos hablar de fe con una serenidad que desarma. Y he visto a María Paz reír, con esa risa que ilumina todo y que hace entender por qué vale la pena intentarlo.
Dicen que donde hay un 1% de probabilidad y 99% de fe, hay esperanza. Esta familia ya puso la fe. Ahora la probabilidad depende también de nosotros.
El 19 de febrero no solo se correrán kilómetros. Se correrá por una palabra que aún no puede pronunciarse. Se correrá por una conexión neuronal más. Se correrá por la posibilidad de que algún día María Paz pueda decir “mamá” y “papá” con su propia voz.
Y cuando ese día llegue, sabremos que todos dimos un paso para hacerlo posible.

¿Cómo apoyar?
🏃♂️ Participando en la carrera
Quienes deseen inscribirse pueden hacerlo ingresando al siguiente enlace, donde encontrarán el evento “Corremos por María Paz” y podrán elegir la distancia (2K o 4K):
💛 Donación directa
También pueden apoyar a través de transferencia bancaria:
Cuenta de Ahorros Bancolombia
85741625704
Titular: Laura Correa
Llave: 3122876078
Cada aporte, cada inscripción y cada paso cuentan en esta carrera por la esperanza de María Paz.



