Con lavatorio de pies, cena simbólica y procesión del prendimiento, la Catedral Nuestra Señora de la Pobreza se llenó de ternura en una jornada dedicada a los más pequeños.
La Catedral Nuestra Señora de la Pobreza se llenó de alegría y ternura en el inicio de la Semana Santa Infantil, una celebración que busca acercar a los más pequeños a la fe cristiana. La jornada comenzó con la cena infantil y el lavatorio de los pies, una ceremonia en la que el obispo de la Diócesis de Pereira, Monseñor Nelson Jair Cardona Ramírez, dirigió un mensaje especialmente dedicado a los niños y sus familias.
Durante el sermón, Monseñor Cardona hizo un llamado a la generosidad y al servicio, recordando a los asistentes que todos tenemos dones y talentos que deben ser puestos al servicio de Dios y de los demás. “Jesús se hace pan partido para los demás, se hace comida, se hace cena para los otros. Así mismo debemos aprender a vivir: siendo generosos, entregándonos al prójimo, compartiendo lo que somos y lo que tenemos”, expresó el obispo durante su sermón.
Lavatorio de pies y cena
Posteriormente, se realizó el tradicional lavatorio de pies, una recreación del gesto de humildad que Jesús tuvo con sus discípulos durante la Última Cena. En esta oportunidad, fueron doce niños quienes representaron a los apóstoles y recibieron el simbólico acto, mientras decenas de familias los acompañaban desde los bancos y las afueras del templo.
Finalizada la cena, se dio paso a uno de los momentos más esperados por los fieles: la procesión de la vida pública de Jesús, también conocida como la procesión del prendimiento. En este recorrido lleno de color y solemnidad, los niños desfilaron representando figuras bíblicas como las samaritanas, los apóstoles y los cargueritos que portaban imágenes alusivas a la Santa Cena.

Que los niños sean protagonistas
Para el padre Víctor Daniel Ángel Valencia, es fundamental ofrecer espacios como este dentro de la Semana Santa. “Hoy celebramos con los niños el Jueves Santo, la misa de la Cena del Señor y también la procesión del prendimiento. Esta experiencia es una forma distinta de acercar la Semana Mayor a los más pequeños. Que sean ellos los protagonistas, que vivan la fe desde su propio lenguaje”, explicó.
Un llamado a las familias
El sacerdote también hizo una invitación a los padres de familia para que no se limiten a ver la Semana Santa como un tiempo de vacaciones, sino como una oportunidad para fortalecer la vida espiritual de sus hijos. “A los padres de familia, que son los principales custodios de la fe de sus hijos, les extendemos nuestra invitación para que participen de la Semana Santa Infantil. Es un espacio para que los niños se acerquen a Dios. Como dice el Evangelio: ‘Dejad que los niños vengan a mí, porque de ellos es el Reino de los Cielos’”.
Una Semana Santa para toda la familia
La Semana Santa Infantil no es simplemente una versión pequeña de la Semana Mayor. Es una propuesta pedagógica, espiritual y afectiva, que busca que los niños no solo conozcan los hechos de la pasión de Cristo, sino que los vivan desde su mundo interior, desde su sensibilidad y su capacidad de asombro. “No es solo la procesión, es también lo que se celebra al interior del templo. El misterio mismo de la fe. La Semana Santa debe ser un tiempo integral: un espacio de descanso, sí, pero también un tiempo para acercarnos a Dios, a la familia y a los más necesitados”, concluyó el padre Víctor Daniel.
Fe, tradición y futuro
A lo largo de esta semana, continuarán otras actividades dedicadas a los niños, incluyendo representaciones de la pasión, viacrucis y oraciones comunitarias. Todo esto con el objetivo de formar desde pequeños a creyentes conscientes, empáticos y comprometidos con su fe y su comunidad.



