La longaniza de res una delicia pereirana

Un negocio tradicional que tiene más de 50 años de historia en la misma ubicación en el centro de Pereira

“La Ricurita” es un negocio tradicional que desde su fundación en el año 1973 se mantiene en el mismo lugar, en la carrera novena número 18 – 40, atienden de lunes a sábado de 9:30 de la mañana a 6:30 de la tarde, los domingos y festivos está cerrado porque todo el que trabaja merece descansar.

Con mucho esfuerzo el señor Duván Gallo inició su negocio en un pequeño espacio de apenas 1 metro cuadrado donde vendía buñuelos, el negocio comenzó a prosperar entonces decidió vender empanadas, poco a poco empezó a ganarse el corazón de los pereiranos que visitaban su local, y como buen pereirano, emprendedor y visionario, quería vender más y mejorar su economía, pero debía encontrar un producto que no solo marcara la diferencia, sino que también se vendiera en cantidades para aumentar sus ganancias.

Entonces empezó la búsqueda de un producto que estuviese al alcance del bolsillo de sus clientes, pero en el que no tuviera que invertir una gran suma de dinero.

Entonces optó por crear un producto competitivo y delicioso, y es posible citar la palabra ‘delicioso’ porque para que un negocio con un solo producto cumpla 50 años debe ser un buen producto.

El chorizo tradicional está elaborado a base de carne de cerdo y la longaniza a base de carne de res.
El chorizo tradicional está elaborado a base de carne de cerdo y la longaniza a base de carne de res.

La longaniza de res

Para comprender el valor histórico de la longaniza de res de La Ricurita primero se debe comprender que la longaniza es un embutido largo originario de España, relleno de carne de cerdo picada.

En otros países como Argentina, Chile, Ecuador, Paraguay, Panamá, Perú, Uruguay y Venezuela se le conoce como choriza o chorizo, este embutido artesanal también es consumido en el resto de América desde el sur de Estados Unidos, México, El Caribe y Centroamérica. Por supuesto, en Colombia, es muy popular, sobre todo en el municipio risaraldense de Santa Rosa de Cabal, donde sacan pecho ante el mundo por la calidad de sus chorizos.

Pero otra es la historia de la longaniza típica del centro de Pereira que inventó el señor Duván Gallo en compañía de su esposa, la señora Darnelly Caro, pues esta longaniza está elaborada con carne de res y un toque secreto que no fue posible conocer ni siquiera fuera de la entrevista.

Este producto fabricado a base de carne de res, se hace precocido sin ningún tipo de conservante, por lo que se puede decir es natural y sano, ya que no contiene ningún tipo de grasa adicional a la que posee esta proteína, que termina su cocción sobre una plancha sin gota de aceite.

 

En los años 80 el negocio tuvo su época dorada, las filas de personas le daban casi la vuelta a la cuadra para poder disfrutar de esta delicia de res.

 

Los clientes

Foto: Blanca Hernández y Juber Muñoz
Foto: Blanca Hernández y Juber Muñoz

Juber Antonio Muñoz Castaño ha sido el administrador de este negocio por más de 20 años y junto a su esposa Blanca Hernández, coinciden en que el patrimonio más importante de este lugar son los clientes, quienes por más de tres generaciones siguen visitando y pidiendo el producto.

Como es de conocimiento general muchos son los pereiranos que han emigrado a todas las latitudes del planeta y que por azares de la vida han pasado 10, 15 incluso 20 o más años fuera del país, pero al regresar a la ciudad con sus nostalgias a flor de piel y en este caso con las papilas gustativas ansiosas por rememorar los sabores de su tierra, regresan a La Ricurita para comer la longaniza que de niños comían con sus abuelos o sus padres, alguno porque se mantienen informados de que el local sigue en la misma ubicación y otros que por casualidad pasan por ahí, ven el lugar y huelen la longaniza, entonces se acercan y preguntan ¿Este es el mismo negocio de toda la vida?, y la respuesta es que si, lo siguiente que dicen es “Deme una por favor”. “Nuestros clientes son muy bellos, siempre nos respaldan y nos ayudan con el voz a voz y eso ha ayudado a que el negocio esté funcionando”, dijo Juber Antonio Muñoz Castaño.

Y es que la atención, dedicación e incluso las buenas conversaciones que se dan en este lugar entre mordisco y mordisco de longaniza son tan agradables que lo empieza con una parada para comer, termina en una terapia de buenos consejos, pues muchos clientes llegan tristes o con problemas de la vida cotidiana, Juber y Blanca son expertos en dar buenos consejos y como no atenderlos sin son esposos hace 27 años y verlos interactuar en ese negocio da fe de que lo dicen funciona y funciona porque ellos lo aplican.

Si usted aún no conoce este lugar atrévase a visitarlo y no se complique con un menú de mil opciones porque en este lugar la única opción es la longaniza que viene acompañada de arepa y puede pasar con jugo de lulo o avena.

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