La sarna es una enfermedad cutánea frecuente en perros y gatos que puede generar graves afectaciones tanto en las mascotas como en sus propietarios. Para conocer más sobre este problema, El Diario habló con el doctor Gustavo Adolfo González, médico veterinario de la Clínica Veterinaria Amor Por Ti, quien explicó en detalle las causas, síntomas y tratamientos de esta afección.
La sarna y sus tipos
El doctor González explica que la sarna es una dermatitis parasitaria causada por diferentes tipos de ácaros. “Esta enfermedad es ocasionada principalmente por tres tipos de ácaros: Sarcoptes scabiei, Demodex folliculorum canis y Notoedres cati, este último en el caso de los gatos”, señala el experto.
Uno de los aspectos más relevantes de esta enfermedad es que algunos tipos de sarna son zoonóticos, es decir, pueden contagiarse a los humanos. “La sarna sarcóptica (Sarcoptes scabiei) y la Notodenys scati son altamente contagiosas y pueden transmitirse con el simple contacto con el animal infectado”, advierte el veterinario.
Síntomas en mascotas y humanos
Los propietarios de mascotas deben estar atentos a cualquier alteración en la piel de sus animales. “El síntoma principal es el prurito intenso, es decir, una picazón severa que hace que el animal se rasque constantemente”, explica González. Además, añade otros síntomas claves:
● Pérdida de pelo en diferentes zonas del cuerpo
● Lesiones escamosas y costras, especialmente en los bordes de las orejas
● Mal olor en la piel debido al rascado excesivo
● Enrojecimiento e inflamación en áreas afectadas
En los humanos, la sarna zoonótica se manifiesta como un sarpullido con picazón intensa, que puede empeorar en la noche o cuando la persona está bajo cobijas. “El calor corporal activa la actividad del ácaro, lo que provoca una mayor irritación y la aparición de túneles en la piel donde los parásitos depositan sus huevos”, detalla el especialista.
Diagnóstico y tratamiento
Ante la sospecha de sarna en una mascota, es fundamental acudir al veterinario, quien determinará el tipo de sarna y el tratamiento adecuado. “El diagnóstico se realiza mediante un raspado de piel y análisis microscópico para identificar el tipo de ácaro”, explica el doctor González.
El tratamiento varía según la gravedad de la infección, pero generalmente se utilizan:
● Champús y cremas medicadas para aliviar las lesiones en la piel
● Antibióticos, en caso de infecciones secundarias
● Antiparasitarios orales o tópicos, aplicados en la nuca para una mejor absorción
“Los productos antiparasitarios pueden tener una frecuencia de aplicación mensual o trimestral, dependiendo de la fórmula utilizada”, aclara el veterinario. Además, enfatiza la importancia de seguir el tratamiento completo para evitar recaídas.
Prevención y cuidado
El doctor González recomienda llevar a las mascotas a una consulta veterinaria al menos dos o tres veces al año para detectar problemas de piel a tiempo. “Las revisiones veterinarias permiten identificar enfermedades antes de que se agraven y establecer un tratamiento oportuno”, destaca.
Además, es fundamental mantener una buena nutrición en las mascotas. “Los animales con defensas bajas o en estado de desnutrición son más propensos a padecer sarna, ya que su sistema inmunológico no puede combatir eficazmente los parásitos”, explica.
Si el veterinario confirma que la sarna es de tipo zoonótico, el propietario debe acudir a su médico de confianza o al sistema de salud correspondiente. “Es importante que el médico humano esté informado sobre el diagnóstico veterinario para proporcionar un tratamiento adecuado”, concluyó González.
Controles y exámenes
La prevención es la clave para evitar la sarna en las mascotas y en los humanos. “Llevar a los animales a controles veterinarios periódicos, mantener una higiene adecuada y estar atentos a cualquier cambio en la piel son medidas esenciales para evitar esta molesta enfermedad”, concluye el doctor González. La medicina preventiva es la mejor herramienta para garantizar el bienestar de nuestras mascotas y nuestra salud.



