Imara y Lewa, las leonas que arribaron hace mes y medio al Bioparque Ukumarí, conocieron ayer cara a cara a su nuevo compañero de hábitat, Gruñón el león que llegó desde Hacienda Nápoles años atrás.
Este encuentro se robó todas las miradas y los ‘corazones’ de los visitantes a Ukumarí. La expectativa era grande, especialmente para Gruñón, un imponente macho que desde el 2022 se encontraba solo tras la muerte de su compañero, Nobleza, quien falleció durante un procedimiento quirúrgico.
Ahora el rey de la Sabana Africana del Bioparque pereirano, cuenta con sus dos reinas, quienes llegan a Ukumarí provenientes de Barranquilla y Piscilago.
En entrevista con el Diario del Otún, el gerente del Bioparque, Raúl Murillo, aseguró que este par de leonas llegan a la capital risaraldense dentro del programa de conservación que tiene Ukumarí. En su nuevo ‘hogar’ cuentan con un hábitat de lujo, su casa de noche, y lo más importante un equipo de profesionales que sin duda alguna les darán el mejor cuidado.
Aunque el arribo de Imara (significa fuerza y empoderamiento) y Lewa (significa hermosa) es por cuestiones de conservación y bienestar animal, no se descarta que se pueda dar un proceso de reproducción, es decir que alguna de las leonas quede premiada por Gruñón.
Así lo manifestó en diálogo con este medio de comunicación, Esteban Marín, biólogo de poblaciones en el Bioparque pereirano, ya que el león y las leonas tienen entre 13 y 14 años de vida, recordando que esta especie puede vivir en cautiverio más de 20 años.
Los leones siempre han estado en el corazón de los pereiranos, muchos recuerdan a César Fernando y Morgan, dos machos que marcaron la historia animal en la capital risaraldense y de los que miles de personas tienen lindos recuerdos.
La odisea por Zimbawe
Uno de los animales más queridos por los pereiranos es Zimbawe, un elefante africano que nació en la capital risaraldense en el 2006, producto del ‘amor’ entre Pirinolo y Maggie, quienes actualmente se encuentran en Ukumarí.
Zimbawe fue trasladado a la Hacienda Nápoles en el 2016, en un enorme operativo que concluyó de manera exitosa. Sin embargo la muerte de Rania, la elefante con la que compartía hábitat, ‘abrió la puerta’ para el retorno de este pereirano a su ciudad de nacimiento.
Esta posible ‘repatriación’ no es un capricho, es un acto de bienestar animal porque esta especie es muy sociable y dependen del contacto con otros de su misma ‘clase’, lo que se puede producir en Ukumarí, donde además de sus padres, también está Kim, una elefante con la que no tiene parentesco y podría socializar.
Destacado
Imara y Lewa se suman a los más de 500 animales de 92 especies que hay actualmente en Ukumarí, consolidando al Bioparque pereirano como uno de los más importantes del continente en materia de conservación.
Acciones de bienestar animal
A comienzos del 2024, Pereira se estremeció con la noticia de la muerte de decenas de animales en Ukumarí. Con el propósito de evitar que esta situación se vuelva a presentar, se adoptaron medidas como un programa muy fuerte en medicina preventiva, en medicina reactiva. El actual gerente del Bioparque pereirano, Raúl Murillo, quien fue nombrado en este cargo después de esa lamentable perdida de vidas animales, aseguró que “la muerte es algo natural donde hay animales. Tenemos animales viejitos, que en cualquier momento pueden morir, pero destacar que contamos con los mejores estándares de calidad y tratamientos médicos. Hoy podemos decir que tenemos uno de los elefantes más gerontes y sigue vivo. Hoy tenemos la única hiena de Colombia, todo esto es debido al esfuerzo de los profesionales que dejan cada gota de sudor para cuidar estos animales”.
Pie de foto: En el reino animal los primeros encuentros entre miembros de una misma especie, no solo son emotivos, también implican un desafío como es el caso de los leones.




