Liliana Cardona MarínSi se trataba de transmitir pasión a los muchachos en una conferencia, el objetivo lo alcanzó la CEO de La H (Hamburguesas) Nathalia Salazar. Todo comenzó rompiendo el acartonado juicio que desde el colegio les deben recomendar a los asistentes a ExpoU, porque la conferencista les pidió que por favor repitieran: llama, llama, lleme, lleme, llame, lloma una infinidad de veces en diferentes combinaciones y tiempos.
Acto seguido les dijo: “bueno, a ver quién sabe cómo se llama la clara del huevo”, muchos levantaron la mano para decir yema, pero la respuesta era clara. Ya con la audiencia cautiva Nathalia empezó por mostrarse a ella misma en el 2015, cuando era todo en uno (cocinaba, meseriaba, hacía domicilios y era la cajera) de su negocio.
Les dijo a los estudiantes del colegio Colegio Intercultural Dokabú de Pueblo Rico, que por la tradición de su familia había empezado a estudiar Derecho, para ser abogada, pero que ella de verdad quería era vender y cocinar. “Además, como lo pueden ver, me encantan las hamburguesas”.
“En las familias siempre les van a decir: usted tiene que ser médico, ingeniero, abogado, contador, pero si ustedes quieren ser emprendedores los invito a intentarlo, por ejemplo: mi primera barrita fue con una estiba que me regalaron en Servientrega”.

Se puede sin plata y en Pandemia
En las fotos de la presentación que les compartía les mostró su primera cocina móvil que adquirió después de vender la moto en $2 millones y cómo ahora tienen 30 colaboradores y cuatro sedes.
Cuando llegó el Covid-19 ella creyó que era el final, debía $150 millones y pensó en cerrar. Pero el espíritu emprendedor se negaba a darse por vencido y transformó el servicio, porque recordó que alguien le dijo que la magia estaba en la marca, así trataran de copiar el producto y lo ofrecieran más barato.
Amor, inclusión y cero barreras
Antes de finalizar la primera parte de la conferencia llamó a Yenifer Peña, psicóloga y directora de Talento Humano de La H, Nathalia les dijo a los pelados “Este es un negocio incluyente, les presento a una persona muy importante para La H y para mí, ella es mi pareja y también tiene algo muy importante para contarles, porque yo cuento el lado artístico y ella cuenta el lado mágico”.
Peña, les pidió que cerraran los ojos y en un bello ejercicio transportó al auditorio al hogar y los olores de la niñez e hizo que recordaran a la persona que más extrañaban, porque ya no estaba presente en sus vidas. El ejercicio era para conectar con el yo interno y las emociones, les explicó la psicóloga al terminar.
Yenifer les dijo: “Siempre fui la que vendía dulces en el colegio y vendí muchos, después quise emprender con manillas, entonces mi abuelita me trajo a Pereira y me compró varios kilos de pepitas. Me quedé en el emprendimiento y ahora tengo una línea de productos capilares, porque no importa qué tan difícil haya sido su infancia, los abusos, los abandonos, la separación de sus padres, pero nada de eso se puede cambiar, lo que pueden cambiar es lo que piensan al respecto para transformar el futuro y la realidad. Mi infancia fue muy dura, pero eso no me impidió llegar hasta aquí”.
Para concluir les dio reglas: controlar los pensamientos, alejarse del ocio, levantarse temprano, generar hábitos, elegir con quién relacionarse, alimentarse bien y trabajar el espíritu.



