Manipuladora y encantadora, así es la mente de un psicópata

Marcela Arboleda Arias – comunitaria@wpdiario.singleclick.co

Para Liliana Alvarán Flórez, magíster en Neuropsicología y coordinadora de la Maestría en Neuropsicología Clínica de la Universidad CES, la psicopatía y la sociopatía son dos términos que hacen parte de los trastornos de personalidad antisociales en donde comparten varios rasgos de comportamientos, pero su causa u origen son diferentes.

“Los psicópatas son personas que nacen con una predisposición por un componente más biológico; mientras que los sociópatas son personas que adquieren ciertos rasgos debido a su entorno y condiciones de vida”, indicó la docente de la Universidad CES.

Ahora bien, los sociópatas, al ser ‘mutados’ por su contexto social, empiezan a evidenciar ciertas características desde pequeños, pues son niños que muestran tener un trastorno negativista desafiante (exceso de desobediencia, desafíos y rabietas), cuando el menor va creciendo y no tiene una adecuada intervención y el ambiente no le favorece pasa a tener un trastorno disocial de la conducta (según el manual de diagnóstico está considerado como un trastorno grave de conducta), son adolescentes que no solamente quieren infringir la norma al interior del hogar sino que también tienen una dificultad con la sociedad y empiezan a cometer hurtos o a pertenecer a bandas criminales, y lastimosamente es la situación actual disparadora de una problemática que se tiene en todo el país. Finalmente, en la adultez pasan a desarrollar trastornos de personalidad antisocial.

¿Cómo identificarlo?

Es difícil poder identificar a una persona psicópata, principalmente porque una de sus principales características de personalidad es ser encantadores y manipuladores. En cuanto a las relaciones amorosas son celotípicos (celos obsesivos-compulsivos), y asocian el sexo con violencia. Así mismo carecen de sentimientos de culpa y arrepentimiento.

“La falta de remordimiento se explica anatómicamente, pues hay un cambio en la estructura o en el funcionamiento de la corteza ventromedial del lóbulo prefrontal, el cual se encarga de la ética y la empatía por el otro, entonces si hay un cambio en esta, el individuo no siente culpa y de llegar a hacerlo es más una estrategia de manipulación para salir bien beneficiado”, explicó Alvarán Flórez.  Así pues, la mayoría son controladores e inteligentes para manejar cualquier situación.

Mente de un criminal

De acuerdo con las investigaciones adelantadas por los profesionales de Neuropsicología CES, existen factores sociales y culturales que influyen en la conducta. No obstante, otros de tipo biológico y las experiencias en la infancia con las figuras representativas y el tipo de apego que establecen influyen en la conducta psicópata.

“Se ha identificado además que existen déficits en el procesamiento emocional y en las funciones ejecutivas, los estudios para entender la base neurobiológica de la psicopatía, han mostrado resultados compatibles con alteraciones cerebrales estructurales y funcionales objetivados en pruebas de neuroimagen, neuropsicológicas y psicofisiológicas”, añadió la docente.

 

Dato

Hervey Cleckley, pionero de la investigación sobre psicopatía, concibió al psicópata como un individuo de trato social aparentemente agradable pero altamente asocial, superficial e impulsivo

Asesino en serie

Los asesinos en serie se caracterizan por tener antecedentes que han estado marcadas en ocasiones por abandono y maltrato. Uno de los casos más aterradores de la historia es el de Ted Bundy, un asesino serial.

Bundy era un psicólogo que se crió en una familia disfuncional, pues su madre lo tuvo muy joven y el padre de esta le hizo creer tanto a él como al resto de la sociedad que su madre era en realidad su hermana.

Desde pequeño, Bundy mostraba una personalidad retraída e infantil, con poco contacto social, incluso llegó a entretenerse capturando, matando y descuartizando animales.

Los asesinatos los empezó a cometer en 1974, en donde entró en la habitación de Joni Lenz para posteriormente golpearla con una barra de hierro y violarla. A pesar de que sobrevivió, sufrió graves heridas y daños cerebrales permanentes. Esto mismo hizo con Lynda Ann Healy, a quien en este caso mató y desapareció el cuerpo.

El modus operandi de este hombre se basaba, en un principio, en seguir y secuestrar a sus víctimas hasta su casa para estrangularlas. Sin embargo, con el tiempo y viendo que tenía facilidad para manipular por ser carismático, empezó a buscar víctimas durante el día, siendo usual que simulara tener un brazo roto para pedir ayuda. Así mismo Bundy, por lo general, escogía a mujeres jóvenes, morenas, de pelo largo, características que las asemejaba tanto a su madre como a su antigua novia Stephanie Brooks.

Fueron 36 mujeres a las que asesinó en seis estados y las autoridades tardaron más de 10 años en lograr su captura, ya que tenía una habilidad muy marcada de planificación. El asesino fue ejecutado en enero de 1989.

Atento con los pequeños

Es importante que los padres de familia estén atentos al comportamiento de sus hijos, ya que entre más temprano evidencien algún comportamiento psicopático, la intervención es más eficaz. Por tanto, deben estar atentos ante conductas desafiantes, si se involucran en actos delictivos a muy temprana edad, si buscan infringir las normas todo el tiempo, si poseen dificultades en la relación con el otro, si son crueles con los animales, uso exagerado de pronografía, entre otras.

Dato

La psicopatía no es una situación rehabilitable, ya que los individuos necesitan de una intervención constante, pues ante cualquier hecho en el que se sientan abandonados vuelven a repetir el patrón manipulador

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