La caja de la leche, el cartón de los huevos, la botella de vidrio de su marca de agua favorita, el papel aluminio usado, el tubo de la crema dental, el empaque plástico del pan, son dinero y recursos que van a dejar de llegar al relleno sanitario Doña Juana.
Con el nuevo sistema Bogotá está avanzando hacia un esquema de gestión de residuos que incluye recolección, transporte, clasificación y transformación. Se trata de una apuesta de construcción de ciudad sostenible que llevó a investigadores de la Universidad Piloto de Colombia a formular un proyecto con la Asociaación Ecoalianza Estratégica de Recicladores para desarrollar un esquema de prestación de servicio de aseo basado en aprovechar los residuos de Bogotá Región y contar con la participación de los recicladores de oficio.
“Esquema de Transformación de Reciclaje para Bogotá Ciudad Región (TERB) es el nombre técnico de este nuevo sistema donde los recicladores pasan de ser un actor de reparto del modelo tradicional de reciclaje desordenado a ser protagonista de la historia, reconociéndole como un trabajador ambiental al servicio de la ciudad”, manifiesta Ernesto Valdés, docente investigador de la Universidad Piloto de Colombia.
“El Esquema de Transformación de Reciclaje para Bogotá Ciudad Región (TERB) está basado en un modelo de economía colaborativa en red que promueve el aprovechamiento de residuos sólidos, disminuye la informalidad a través del mejoramiento de los ingresos del reciclador como trabajador ambiental, y mejora el servicio de recolección de residuos”, explica Dayanna Sánchez Rodríguez, Líder de Innovación y Transferencia de Conocimiento de la Universidad Piloto de Colombia.
Las cifras son contundentes. “El 80% de los residuos generados a nivel nacional son potencialmente aprovechables. Estamos hablando de los empaques de pan, huevos, bebidas, verduras, frutas, embutidos, papeles, bolsas, cajas que a diario terminan en el relleno sanitario, por ejemplo, en Bogotá, ni siquiera aprovechamos efectivamente el 25% de la totalidad de residuos sólidos. En ese contexto este nuevo esquema es una estrategia que pretende aumentar ese porcentaje exponencialmente”, asegura Magda Barinas, Representante Legal de Ecoalianza.
Para los investigadores involucrados en el proyecto este nuevo esquema es muestra del tipo de investigación que necesita Colombia, 100% conectada con las necesidades reales del país.
“El calentamiento global es una realidad. El límite de los rellenos sanitarios una urgencia. El Decreto 596 de 2016 expedido por el Ministerio de Vivienda es una regulación por cumplir totalmente. El desconocimiento de los usuarios que no saben separar adecuadamente es innegable y el imaginario del reciclador como un habitante de calle una constante. Esta acción investigativa trabaja por resolver todas esas situaciones”, narra Ernesto Valdés, docente investigador de la Universidad Piloto de Colombia.



