Conmoción e indignación ha generado el abatimiento de dos chimpancés, Chita y Pancho, que se volaron del Bioparque Ukumarí. Autoridades dicen que aplicaron el protocolo para estos casos, animalistas y ciudadanía en general no están de acuerdo con la medida adoptada.
El domingo en la noche, al parecer a eso de las 9:00 p.m., dos de los tres chimpancés que estaban en Ukumarí, tras un error humano, salieron de su hábitat en el Bioparque y posteriormente fueron abatidos por las autoridades policiales y militares.
La muerte de los dos animales ha causado revuelo a nivel local y nacional. La situación generó una avalancha de comentarios en las redes sociales, en los que los ciudadanos piden explicaciones sobre el trágico suceso, así como sanciones para los encargados del cuidados de estos seres sintientes y las directivas de Ukumarí, incluso algunos piden que este acontecimiento lleve al cierre de todos los zoológicos y/o Bioparques de este tipo en el país.
En la mañana de ayer, la gerente de Ukumarí, Sandra Correa, junto al director del Cuerpo Oficial de Bomberos, el comandante del Batallón San Mateo y el subcomandante de la Policía Metropolitana, dieron una rueda de prensa en la que aseguraron que la decisión de abatir a los animales fue acorde al protocolo porque señalan que al ser animales peligrosos podrían causar la muerte o lesiones en los seres humanos.
Las autoridades afirmaron que los dos chimpancés estaban en un alto grado de excitación, por lo que estaba en riesgo la vida de quienes intervinieron en el proceso. Recalcaron además que Chita fue abatida al interior del Bioparque, mientras que Pancho fue ultimado posteriormente cuando había llegado hasta el parque Consotá.
Protocolo
Durante la rueda de prensa las autoridades aseguraron que lo primero que se realizó cuando se produjo la fuga de los chimpancés, fue pedir el apoyo de la Policía, el Ejército y el Cuerpo Oficial, quienes se hicieron presentes de manera inmediata en el lugar.
Al tiempo se daba aviso a las personas que estaban en sitios cercanos para que no estuvieran afuera y así evitar ser lastimados por los animales. Uno de los sitios contiguos a Ukumarí es el parque Consotá. En diálogo con El Diario, el gerente de Comfamiliar Risaralda, aseguró que ordenaron que todos los visitantes y colaboradores del parque mencionado se salvaguardaran en las cabañas y sitios seguros, para que las autoridades hicieran las acciones correspondientes. Aseguró que en ningún momento el chimpancé tuvo contacto con alguno de los visitantes de Consotá.
Una de las preguntas que se le hicieron a la gerente de Ukumarí, fue si había la posibilidad de sedar a los animales con dardos y así evitar abatirlos, a lo que la funcionaria afirmó que debido a que los sedantes demoran entre 10 y 30 minutos para hacer efecto, no se podía poner a nadie en riesgo y por ello el protocolo indicaba que había que matar a los chimpancés.
A pesar de esta explicación, desde la Fiscalía Militar y Policial anunciaron la apertura de una investigación para determinar sí hubo maltrato animal en lo que corresponde a la participación y posible responsabilidad de los miembros de la Fuerza Pública en la muerte de los primates.
Por su parte la Personera de Pereira, Sandra Lorena Cárdenas, señaló que “desde la Personería de Pereira, aseguraron que “lamentamos profundamente lo sucedido en la noche del 23 y madrugada del 24 de julio, cuando perdieron la vida dos de los seres sintientes que se encontraban albergados en el Bioparque Ukumarí y con relación a los hechos en que se presentó esta situación que tuvo un desenlace fatal, desde la Personería realizaremos las verificaciones que sean del caso a efectos de proceder de conformidad con las competencias que la Ley nos determina, puntualmente desde el ámbito disciplinario para establecer la naturaleza de los hechos y si en efecto se configura alguna causal para derivar algún tipo de investigación desde nuestras competencias”.
Esto último teniendo en cuenta que desde el Bioparque Ukumarí, afirmaron que la fuga se produjo por un error humano y no por algún daño en la infraestructura donde se albergaban a los primates.
También desde la Procuraduría abrieron investigación con el fin de determinar el nivel de responsabilidad de quienes intervinieron y de los encargados de ukumari. Teniendo en cuenta que eran animales sintientes.
El Teniente Coronel, Carlos Mauricio Salas Esteban, comandante del Batallón San Mateo, aseguró que “el riesgo era inminente, los chimpancés estaban muy agresivos, el cuidador estuvo expuesto a una agresión de los animales, igualmente un sargento del Batallón, así como un integrante de la Policía, por eso la reacción fue inmediata para garantizar la seguridad de quienes estaban interviniendo en la situación”.
Rechazo
A través de redes sociales, comunicados oficiales y otros medios, asociaciones protectoras de animales y ciudadanía en general, rechazaron tajantemente en las acciones emprendidas por las autoridades en este caso que resultaron en el abatimiento de los chimpancés Chita y Pancho.
Por ejemplo, desde la Unión para la Protección Animal y Ambiental (UPPAA), manifestaron que “Como defensores de los derechos de los animales, lamentamos profundamente que se haya tomado la decisión de asesinar a estos chimpancés, sin que hasta el momento se haya brindado información clara y profunda sobre las circunstancias que llevaron a tal medida extrema. Creemos firmemente que, en situaciones como esta, es fundamental que las instituciones sean transparentes y responsables en sus acciones, proporcionando una explicación completa y justificada a la comunidad y al público en general”.
Además efectuaron una serie de requerimientos como: “Exigir a la Fiscalía General de la Nación, a la Procuraduría General de la Nación, Corporación Autónoma Regional de Risaralda (Carder) y a las demás autoridades competentes, que inicien de oficio las investigaciones pertinentes para esclarecer los hechos en modo, tiempo y lugar acontecidos el día 23 de julio y madrugada del 24 de julio en los que se asesinó a los chimpancés Pancho y Chita.
Así mismo, “Exigir a las autoridades competentes la vigilancia y monitoreo al Bioparque Ukumarí para que este tipo de hechos trágicos no vuelvan a ocurrir. Solicitar que otra entidad, diferente a Ukumarí, que no tenga conflictos de interés con el hecho ocurrido, avale la necropsia que realizará el bioparque a ambos chimpancés”.
Finalmente mencionaron que “Rechazamos la censura a los funcionarios, contratistas y empleados del bioparque Ukumarí y Parque Consotá de los hechos, dado que la ciudadanía tiene el derecho a conocer la verdad de lo ocurrido”.
Otras asociaciones protectoras de animales consultas por El Diario, así como representantes de santuarios de fauna silvestre, manifestaron su tristeza por lo ocurrido con Chita y Pancho, pero señalaron que saldrán con comunicados oficiales hoy o en los próximos días refiriéndose a la situación y lo que consideran fueron las fallas cometidas en este caso.
Cuestionamientos
Son muchas las dudas que quedan en este caso, por ejemplo, ¿se aplicó correctamente el protocolo?, ¿se podía efectuar el rescate de los chimpancés sin que hubiese necesidad de abatirlos?, ¿Se debería cambiar los protocolos de los zoológicos y parques temáticos del país que manejan animales, para evitar matar a estos seres sintientes?, ¿Estaba realmente en riesgo la vida de los seres humanos que participaron del operativo y que estaban en cercanías a Ukumarí.








