Articular las potencialidades ecológicas y ambientales con los entornos sociales, es una de las iniciativas que desarrollan diferentes entidades en la capital risaraldense, lo que implica una mejor calidad de vida para las habitantes de la ciudad.
Este fue el tema principal del foro regional del espacio público “Parques Vivos y Corredores Verdes, en el cual expertos en materia de planificación, en temas ambientales, entre otros, quienes expusieron las potencialidades que tiene Pereira, los ejercicios exitosos que se han efectuado en otros territorios, y el impacto de los proyectos en el medio ambiente.
En este espacio organizado por la Alcaldía de Pereira con el apoyo de la Cárder y la Fundación Universitaria del Área Andina, se socializó uno de los proyectos más ambiciosos en este sentido, el cual consiste en construir aproximadamente 100 km de corredores verdes, que permitan la conexión entre lo urbano y lo rural en la capital de Risaralda.
El proyecto cuenta con la intervención de seis nodos: La Florida, Cerro Canceles, Salado – Consotá, El Vergel, El Jardín, y Otún, conformando así el circuito verde Otún – Consotá que pretende ser también un importantísimo corredor biológico.
El director de la Carder, Julio César Gómez Salazar expresó que: “Lo que nosotros hemos planteado en coordinación con la Alcaldía y esa cantidad de ciudadanos que han venido expectando ese interés a través de todos esos parques que hemos revisado y visto en la ciudad, de poder conectar esa ciudad a través de caminos peatonales, de pequeños puentes. Ya también estamos haciendo discusiones sobre qué es lo más perentorio, si construir esos puentes en materiales vegetales, en guadua, o en estructuras de acero, creemos que por la condición climática debemos de ofrecerle a la ciudad un desarrollo que se pueda mantener, administrar y sostener en el tiempo”.
Con esta iniciativa se busca tener una ciudad interconectada, acorde a los retos que enfrenta actualmente el medio ambiente, para lograr conservar los recursos naturales con los que contamos en la capital risaraldense.
Un propósito de todos
Tener un territorio ambientalmente sostenible no solo es labor de las autoridades o las corporaciones regionales, es una tarea en la que toda la ciudadanía puede contribuir.
Precisamente dentro del componente de Parques Vivos y Corredores Verdes, las universidades desempeñan un papel protagónico. Por ejemplo, la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP) junto a la Cárder llevan a cabo un ejercicio con el que se pretende potencializar el denominado Salado de Consotá, conservando su riqueza natural, al tiempo que se convierte en un referente histórico.
En el caso de la recuperación y revitalización de los parques urbanos, la Fundación Universitaria del Área Andina viene generando diferentes estrategias. “Estamos trabajando en una iniciativa denomina Distritos Calles Vivas, implementando prácticas de sostenibilidad, queremos un centro verde, que le aporte al medio ambiente, que haya una buena relación del ser humano con la naturaleza”, acotó Felipe Baena, rector de la institución de educació superior mencionada.
Es importante resaltar que dentro de la estrategia de Parques Vivos, se harán intervenciones e urbanismo táctico, también en materia de seguridad para que estos espacios no sean focos de consumo, todo el tema de iluminación, entre otras actividades.
Igualmente recalcar que diferentes entidades en la ciudad vienen apostando por iniciativas similares, una de las más destacadas es la de la Sociedad de Mejoras ProRisaralda con el proyecto del parque El Vergel, un pulmón verde en pleno zona urbana que tiene una alta potencialidad de convertirse en un sitio de encuentro, donde ya se están haciendo unas obras importantes.
Principales amenazas
A pesar de la importancia de los denominados corredores verdes, son varias las amenazas que tienen estos espacios, por ejemplo, el desconocimiento de estos lugares lleva a que muchas personas arrasen con estos sitios, arrojando todo tipo de residuos sólidos, colocando cambuches, entre otras situaciones. Otra de los riesgos es que durante muchos años la ciudad ha crecido de espalda a los tesoros naturales, muestra de ello es lo que ha sucedido con el río Otún, cuerpo de agua que en su tramo urbano presenta graves problemáticas.
Pie de foto: En Pereira hay varios espacios que podrían transformarse en corredores verdes que fortalezcan la conservación ecológica y potencialicen el turismo urbano y rural.



