El protocolo de restricción al consumo de sustancias psicoactivas en espacio público, emitido por el Ministerio de Justicia, señala los lugares donde no se podrá consumir, pero la pregunta es sí se establecerán lugares donde sí se podrá utilizar drogas.
Al igual que en otras ciudades del país, en Pereira el alcalde Mauricio Salazar Peláez, emitió un decreto por medio del cual se prohíbe el consumo de sustancias psicoactivas en parques, así como en las instituciones educativas y centros religiosos y sus perímetros cercanos.
Esta restricción no significa que en el resto del espacio público se pueda consumir drogas, pero sí se puede portar estas sin que se reciba una sanción por parte de las autoridades. Así lo manifiesta el protocolo emitido por el Ministerio de Justicia: “Cuando se trata del porte de dosis de consumo personal, dosis de aprovisionamiento y con finalidades médicas no aplica sanción”.
Este protocolo que ha generado una fuerte polémica en el país, abre la puerta a otra discusión en torno a sí se deben establecer zonas de tolerancia para el consumo de sustancias psicoactivas.
Durante la instalación del CAI móvil en el parque Olaya Herrera, el Alcalde de Pereira, manifestó que en la ciudad se debe explorar la posibilidad de establecer una zona donde los usuarios de sustancias psicoactivas puedan consumir.
Es importante señalar que el mandatario local no mencionó que ya se este estudiando esta propuesta, simplemente señaló la necesidad de que se explore la misma.
Zonas de tolerancia
Desde hace varios años se habla de las zonas de tolerancia en algunas ciudades del país. Por ejemplo, en Bogotá se estableció una de estos lugares para ejercer la prostitución. Además en otros municipios también se han puesto sobre la mesa este tipo de medidas.
Para el caso del consumo de sustancias psicoactivas, especialmente cannabis, se han escuchado propuestas de autorizar el consumo en cafés y clubes cannábicos, tal como sucede en algunas ciudades del mundo.
Este tipo de propuestas no han adoptadas en Colombia, sin embargo el protocolo mencionado, abre la puerta, nuevamente, a esta discusión, ya que establece que se debe aplicar el principio de no discriminación frente a las personas que consumen sustancias psicoactivas. Así mismo, recalca que el consumo de sustancias psicoactivas debe abordarse con enfoques de salud pública, derechos humanos y de respeto a la diferencia.
Es innegable que en ciudades como Pereira hay zonas de tolerancia no establecidas por las autoridades, pero donde el consumo de drogas es común a cualquier hora del día. Ejemplo de ello es el sector de los puentes de la novena y décima, donde hay un alto consumo de sustancias como basuco, pegante, entre otros.
Destacado
La guerra contra las drogas le ha costado al Estado colombiano $568 billones en los últimos 20 años y el consumo no ha disminuido.



