Una madre denunció presuntas agresiones físicas y psicológicas contra su hijo de dos años en el Hogar Infantil de Kennedy.
Una grave denuncia por presunto maltrato infantil ha encendido las alarmas en el barrio Kennedy de Pereira. Una madre de familia decidió alzar su voz tras lo que asegura fue un continuo y silencioso proceso de agresión física y psicológica contra su hijo de tan solo dos años, en el jardín infantil Asociación de Padres de Familia y Vecinos del Hogar Infantil Vecinal Kennedy, ubicado en ese sector. “Inscribí a mi hijo en febrero, con toda la ilusión de que aprendiera, socializara y se divirtiera. Pero lo que pasó fue todo lo contrario. Desde la primera semana me lo entregaron con la frente golpeada y la boca reventada”, relata.
Según la madre del menor, desde el inicio percibió respuestas evasivas y actitudes extrañas por parte del personal del jardín. “Cuando pregunté qué había pasado, la profesora simplemente dijo que no sabía nada. Nadie supo darme una respuesta”, asegura. Aunque al principio pensó que podían ser caídas normales en el contexto infantil, los cambios en el comportamiento del niño le comenzaron a generar dudas. “se volvió retraído, evitaba el contacto físico e incluso dejó de saludar a sus abuelos. No quería volver al jardín, y cuando empezó a hablar un poco más, me confesó que una profesora le pegaba”, afirma.
La gravedad del caso aumentó cuando otro niño, de cuatro años, también aseguró haber sido testigo de los abusos. “Me dijo que la profesora lo encerró en la cárcel del jardín y le pegó. También contó que esa misma profesora enviaba a los niños mayores a agredir a mi hijo. ¿Cómo es posible algo así?”, expresa la mamá del menor.
Ante la situación, la madre interpuso dos quejas formales ante el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), por maltrato físico y vulneración de derechos. “Mostré las fotos que tengo de los golpes, los informes. Me escucharon y me dijeron que el niño debía ser remitido urgentemente a terapia psicológica”, explicó.
Durante la valoración, el psicólogo del ICBF fue enfático: “Su hijo tiene un trauma. No socializa, se aísla, reacciona con golpes. Lo que vivió en ese jardín no fue normal”. Sin embargo, lo que más dolió a la madre fue la actitud del plantel. “La directora me dijo: ‘Haz lo que tengas que hacer’. Ni una disculpa, ni una explicación. Nada. Ni siquiera reconocieron que algo malo había ocurrido”. Lo más alarmante del caso es que no sería un hecho aislado, pues otras madres también han compartido experiencias similares. “Una mamá me dijo que su hija, de diez años, también estuvo allí, y que la retiraron porque la niña decía que la profesora la obligaba a comer y le gritaba”, expresó.
¿Qué dice el ICBF?
Consultado sobre el caso, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) informó que ya se activó el Protocolo de Actuaciones ante Alertas de Amenaza, Vulneración e Inobservancia de Derechos, el cual establece una serie de medidas inmediatas para proteger al menor afectado. Entre estas acciones se encuentra la activación de la Ruta de Atención Inmediata, la notificación a las entidades competentes como la Comisaría de Familia, la Policía de Infancia y Adolescencia o la Fiscalía, según corresponda, y la separación preventiva del presunto agresor del entorno del niño.
Asimismo, se garantiza atención 6 urgente tanto para el menor como para su familia, y se inicia un seguimiento permanente del caso hasta que cesen las condiciones de vulneración y se logre el restablecimiento pleno de sus derechos.
Medidas en curso
Frente al jardín implicado, el ICBF anunció una verificación técnica de las condiciones de atención y exigió la implementación de un plan de mejora. En caso de comprobarse incumplimientos graves o reiterativos, podría ordenarse la suspensión temporal del servicio.
En cuanto a la docente señalada, se ordenó su separación inmediata de funciones con menores y se solicitó un informe sobre su historial laboral. De ser necesario, el caso será remitido a la Fiscalía General de la Nación para las investigaciones correspondientes.
Acompañamiento a las familias
El ICBF ha dispuesto equipos interdisciplinarios para brindar orientación psicosocial, apoyo jurídico y seguimiento familiar, además de articular la atención con otras entidades del Sistema Nacional de Bienestar Familiar (SNBF).
Por ahora, la investigación avanza en el ICBF. El llamado de la madre es claro: “Yo no tengo cómo hacer público esto por mi cuenta. Pero sí tengo cómo demostrar que lo que pasó es real. Quiero justicia, no solo por mi hijo, sino por todos los niños que no pueden defenderse. Porque en un jardín, lo último que debería pasar es que les hagan daño”.



