Pereira vivirá una cita imperdible con el arte contemporáneo este 11 de abril, con la apertura de la Primera Temporada 2025 del Museo de Arte, una muestra que reúne a 32 artistas y explora la espiritualidad, la física cuántica y las estéticas urbanas.
“En esta ocasión, los visitantes podrán disfrutar de cuatro exposiciones: tres colectivas y una individual, distribuidas en las cuatro salas del museo”, explica Alejandro Garcés Quintero, curador de la muestra, quien se ha encargado de tejer los hilos conceptuales que conectan las distintas obras, discursos y sensibilidades que conviven en esta temporada expositiva.
Andamos a mil, vibrando bonito
Esta muestra inaugura el recorrido con un enfoque sobre la espiritualidad contemporánea. “Es una exposición que se pregunta por la energía universal, por cómo se manifiesta lo divino en lo cotidiano”, comenta el curador. La muestra desafía la idea tradicional de Dios y se adentra en las múltiples formas de conexión con el universo, explorando desde lo sensorial hasta lo simbólico. Aquí, las obras actúan como puertas hacia el autoconocimiento y el encuentro con el otro, sumergiendo al visitante en una experiencia inmersiva y emocional.
Sintropía
La palabra que da nombre a esta exposición es en sí misma una declaración de intenciones. “Sintropía es lo contrario de entropía. Es armonía dentro del caos”, explica Garcés. Este segundo capítulo pone el foco en la efervescente escena de la música electrónica en Pereira, un fenómeno cultural que, según el curador, ha alcanzado una intensidad comparable con las grandes ciudades del país.
“Queríamos validar lo que está pasando en nuestra ciudad, mostrar que Pereira no solo es una espectadora, sino protagonista de esta escena creativa y nocturna”, afirma. La sala se convierte así en un espacio de encuentro donde confluyen graffiti, videoarte, instalación, pintura y fotografía, todos dialogando en una “armonía caótica”, reflejo fiel de las dinámicas urbanas actuales.
¿Qué hay de nosotros?
Este capítulo se centra en el hacer artístico desde una perspectiva más matérica. “Los artistas aquí trabajan con una conexión profunda hacia los materiales, hacia lo primario del proceso creativo”, señala Garcés. Lejos de ser un enfoque simplista, estas obras interrogan las posibilidades simbólicas del trabajo manual, explorando el cruce entre arte y artesanía con una sensibilidad contemporánea.
“Sin querer decir que son artesanos —ni desvalorizar lo artesanal—, estos artistas se aproximan a lo simbólico a través del hacer, de lo tangible, de las materias primas”, recalca.
Retratos sin rostro
La cuarta sala está dedicada a una exposición individual que complementa el panorama de esta temporada. Se trata de Retratos: de lo aparente a lo verdadero, una propuesta del artista Diego Díaz con curaduría de Nelly Peñaranda de la Fundación Arteria.
“Es un proyecto que habla sobre lo que no es evidente. Diego retrata pieles, pero no hay rostros, ni identidades claras. Son retratos desde la pintura que se centran en la epidermis, en lo que muchas veces pasa desapercibido”, explica el curador.
La obra plantea una reflexión sobre la identidad más allá de la forma, desdibujando categorías como raza, género o edad para enfocar la mirada en lo esencial del ser.
Medio siglo de arte
Esta nueva temporada expositiva es también parte de la conmemoración de los 50 años de trayectoria del Museo de Arte de Pereira. Según cuenta Garcés, la muestra actual dialoga con una exposición histórica realizada en 1997 bajo la curaduría de Eduardo Serrano: Después de la Modernidad.
“En ese entonces se cuestionaban cosas como ¿qué es el arte? ¿Dónde están los nuevos lenguajes? Nosotros no queremos dar respuestas, sino provocar que el público se las imagine a partir de lo que ve, siente y vive en esta exposición”, sostiene Garcés.
Con esta muestra, el Museo de Arte de Pereira consolida su papel como referente del arte contemporáneo en el Eje Cafetero.



