La empresa Worldcoin ha comenzado a operar en Pereira, ofreciendo criptomonedas a quienes permitan el escaneo de su iris, lo que ha generado una ola de inquietudes sobre la seguridad de los datos biométricos y las implicaciones éticas de esta tecnología. Los participantes reciben un aproximado de 180.000 pesos colombianos en criptomoneda Worldcoin, a cambio de brindar acceso a la huella única de sus ojos y verificar que es un humano.
Según explican expertos, el escaneo del iris permite diferenciar entre humanos y robots, una medida que Worldcoin promueve como parte de un proceso de investigación. Sin embargo, esta práctica ha suscitado advertencias de expertos en privacidad y ciberseguridad, quienes señalan que los datos biométricos, como el iris, son extremadamente sensibles, y su mal manejo podría derivar en suplantaciones de identidad en cualquier tipo de transacción.
Los especialistas también alertan que iniciativas como la de Worldcoin podrían perjudicar el desarrollo de proyectos legítimos de inteligencia artificial (IA) que emplean datos biométricos bajo estrictas regulaciones de privacidad. En Colombia, el uso y la recolección de datos biométricos están fuertemente regulados, y solo entidades gubernamentales como la Registraduría Nacional están autorizadas para manejar este tipo de información.
A nivel nacional, la Superintendencia de Industria y Comercio ya ha presentado cargos contra Worldcoin por presuntas irregularidades en la recolección de datos y posibles infracciones a la legislación de protección de datos personales. Además, la compañía ha sido prohibida en varios países debido a preocupaciones similares, lo que pone en duda su capacidad para garantizar la privacidad de los usuarios.
El caso de Worldcoin invita a reflexionar sobre los límites de la tecnología y la importancia de que las empresas de criptomonedas cumplan con normativas estrictas para proteger la identidad de sus usuarios.



