Brindarle oportunidades, atención y sobretodo amor a los niños, niñas y adolescentes que han sido víctimas de explotación sexual, maltrato, abandono y del consumo de drogas, es el propósito de la fundación Malabareando las Calles.
En Pereira era común ver imágenes dolorosas representadas en niños, niñas y adolescentes viviendo en las calles, siendo víctimas de explotación y abuso sexual, consumiendo sustancias alucinógenas. Aunque algunas de estas crudas realidades siguen presentes en la ciudad, cientos de menores de edad han encontrado una mano amiga y un hogar para resignificar sus vida.
La fundación Malabareando las Calles y su Casa de los Sueños, ha logrado transformar la vida de 100 de niños, niñas y adolescentes, quienes a través del arte, la educación y especialmente el amor, hoy son un ejemplo de vida.
Hace 7 años Jimmy Alexander Abello, después de años de trabajo apoyando a los menores de edad que eran víctimas de estos graves flagelos, fundó Malabareando las Calles, una organización sin animo de lucro que a pesar de las dificultades y obstáculos, sigue brindando atención integral a niños, niñas y adolescentes vulnerables.
En entrevista con El Diario Jimmy, quien su loable labor le ha merecido el reconocimiento local y nacional y sobretodo el amor de los héroes que ha salvado, destacó que en la Casa de los Sueños se busca resignificar la vida de los menores de edad víctimas y no solo despertar lastima, es decir no quedarse solo en doloroso relato, sino que estos niños, niñas y adolescentes se conviertan en ejemplo de resiliencia y resignifiquen su vida.
El reconocimiento a la labor de Jimmy y los voluntarios, se refleja en las donaciones en especie que recibe de la empresa privada, de ciudadanos de a pie que van y donan un mercado, instrumentos musicales, pinturas, pañales, entre otros elementos vitales para los menores de edad de la Casa de los Sueños.
Actualmente son 87 niños, niñas y adolescentes que son atendidos en la Casa de los Sueños por Jimmy y voluntarios que aportan su grano de arena a esta linda causa. De estos 26 son niños y niñas de primera infancia, es decir de 5 días de nacido hasta los 6 años de edad.
A futuro
Tanto Jimmy como los niños, niñas y adolescentes de Malabareando las Calles, siguen soñando en grande, por eso quieren llevar esta estrategia a otras ciudades del país y así brindar oportunidades a los menores de edad víctimas de la explotación y abuso sexual, que están en trabajo infantil, que todavía están en condición de calle y que han ingresado al doloroso mundo de las drogas.
A esto se suma el sueño de tener un jardín infantil Montessori, especialmente para la primera infancia para los bebés de las niñas de explotación sexual, para continuar con una educación integral para la primera infancia.
“Nos soñamos montando el Café de los Sueños, un espacio de formación para el trabajo de los chicos y chicas que han salido de la calle, que sufrieron la explotación sexual. Allí podrán aprender sobre responsabilidad, trabajo en equipo y poderlos vincular después a diferentes empresas o que se desarrollen su emprendimiento. El Café de los Sueños también va a ser una plataforma para que la gente venga y conozca qué se hace y que si es posible ayudar y resignificar vidas”, aseguró Jimmy.
Destacado
Para conmemorar los 7 años de Malabareando las Calles, el 26 de abril en el Lucy Tejada a partir de las 6:30 p.m. se realizará una jornada en la que los niños, niñas y adolescentes de la Casa de los Sueños mostrarán todo su talento. Allí se recibirán donaciones en especie para continuar ayudando a estos héroes.
Pie de foto 1: El amor de los niños y niñas de la Casa de los Sueños a la hora de dibujar, pintar o simplemente compartir con sus compañeros y tutores, es el logro más importante para soñadores como Jimmy Abello.
Pie de foto 2: Los adolescentes de Malabareando las Calles, a través de la música y la danza, demuestran que es posible resignificar vidas a pesar de las adversidades.




