Debido a problemas de seguridad y falta de oportunidades, según expresaron los líderes Emberá Chamí y Katío, miles de indígenas tomaron meses atrás la decisión de llegar a Bogotá. Muchos de ellos arribaron al Parque Nacional donde estuvieron viviendo durante un largo tiempo.
La gran mayoría de estas personas retornaron ayer a sus lugares de origen en Risaralda y Chocó, tras recibir apoyos para su traslado y el de sus enseres, así como unos incentivos económicos para que no tengan que volver a la capital de la República.
Omar Fernández Obregón, Subdirector de la Unidad Para las Víctimas y coordinador de los retornos, aseguró que hasta Pueblo Rico, lugar donde llegaron los retornados, arribaron 272 familias que corresponden a 687 personas.
De este total alrededor de 160 se quedaron en Risaralda, mientras que el resto (más de 520) tomaron rumbo a sus territorios en Chocó.
Migue Ángel Sintua, líder Emberá Katío, destacó el apoyo de las diferentes entidades que participaron en el retorno, y resaltó la importancia del incentivo económico para empezar a desarrollar proyectos productivos en sus territorios.
Por su parte el secretario de Gobierno de Risaralda, Israel Londoño, manifestó que las autoridades policiales y militares continúan efectuando acciones por la seguridad en Risaralda, especialmente con límites con el Chocó. Además mencionó que se espera el retorno de más indígenas a los departamentos mencionados, ya que se estima que en Bogotá hay alrededor de 3000 indígenas que han llegado a dicha ciudad, varios de ellos aún permanecen en el sector La Florida de la capital colombiana.
Pie de foto: Familias enteras de indígenas salieron de sus territorios con rumbo a Bogotá, ayer en el retorno de los mismos a Risaralda y Chocó se pudo apreciar una gran cantidad de niños y niñas.



