Este tema del centro y los comerciantes da para tanto, que hasta una propuesta de unos jóvenes santarrosanos puede ser una de las soluciones para el problema de los residuos de los comercios dedicados a la gastronomía.
Se trata de Oil Ecology, una iniciativa de Manuel Parra y Daniel Castañeda.
“El aceite es un gran contaminante del agua, porque genera un impacto que, traído a números para comprender mejor, es así: un solo litro de aceite contamina 50 mil litros de agua, esa cifra suena grande, pero esa cantidad de agua es la cantidad de agua que consume una persona en la casa durante un año”, explica Parra.
Cuando se tiene en cuenta la magnitud de este daño, es que se piensa en lo delicado del tema.
Aparte de la contaminación que genera en los ecosistemas, porque los seres humanos no viven solo del agua, sino de toda la fauna que está alrededor.
“Venimos de una cultura en donde antiguamente se usaba muchísimo aceite, pero aparte de ya no utilizarlo, comer por fuera o echar el chorrito por el vertedero, porque es ‘poquito’, si se suma el de cada hogar son toneladas que le caen a los ríos”.
OIL ECOLOGY
En las culturas alguien debe dar el primer paso para los cambios, “si a nosotros nos dicen les vamos a recolectar el aceite, pues simplemente permitir la ayuda. Con este fin queremos presentarles una empresa y una fundación: Oil ecology es una empresa de Santa Rosa de Cabal, dedicada a la recolección del aceite de cocina usado”. Parra aclara que debe ser de cocina y no del carro o de otro tipo.
La fundación Vivenka se dedica a la creación de conciencia sobre la importancia del cuidado del medio ambiente.
Tanto la fundación como la empresa generan un certificado avalado por la Cárder, con el cual los establecimientos donde utilizan aceite de cocina pueden mostrar a las autoridades ambientales dos cosas: primero, que permiten la trascición de los aceites a aceites nuevos para que no afectan la salud de los consumidores y segundo, que se hace una disposición adecuada de los mismos.



