Con una ceremonia solemne en la Plaza de Armas de la Octava Brigada, el Ejército Nacional le dará la bienvenida oficial al teniente coronel Luis Alfonso Palomino Elejalde, nuevo comandante del Batallón de Artillería de Campaña No. 8 “San Mateo”. El evento, que tendrá lugar el martes 24 de junio a las 4:00 p.m., contará con la presencia de altos mandos militares, autoridades civiles y representantes de la comunidad risaraldense.
La ceremonia de reconocimiento de tropas será presidida por el comandante de la Octava Brigada, coronel Edward Vicente Martínez Anteliz, quien extendió la invitación formal a esta tradicional actividad castrense, que marca el inicio del liderazgo del nuevo oficial al frente de una de las unidades más emblemáticas del Eje Cafetero.
El teniente coronel Palomino, artillero de formación y con más de 22 años de servicio en el Ejército Nacional, llega a Risaralda proveniente del Batallón de Instrucción, Entrenamiento y Reentrenamiento No. 16, con sede en Yopal, Casanare. En su primer día en la región, fue parte de la comitiva del gobernador Juan Diego Patiño Ochoa durante la inauguración de una obra clave en el corregimiento de La Florida, Pereira.
En declaraciones a la prensa, el nuevo comandante destacó su compromiso con la seguridad y el trabajo articulado entre las instituciones:
“Como siempre, el Ejército estará presente para brindar seguridad de la mano con todas las instituciones del Estado; vamos a estar acá el tiempo que sea necesario para apoyar y brindar tranquilidad a la ciudadanía”.
Durante su llegada, el oficial también sostuvo un encuentro con la brigadier general Yurian Romero, comandante de la Policía Metropolitana de Pereira, reafirmando su visión de cooperación interinstitucional como herramienta clave para alcanzar resultados concretos en materia de orden público.
La comunidad militar y civil de Risaralda espera con expectativa el liderazgo del teniente coronel Palomino Elejalde, quien asume el reto de comandar una unidad con profunda historia, sentido de pertenencia y vocación de servicio en la región. La ceremonia promete ser no solo un acto protocolario, sino un símbolo de renovación y compromiso con la paz y la seguridad del Eje Cafetero.



