Leandra Mosquera de López, es una figura excepcional en la historia y este mes está en la celebración de sus cien años, una vida dedicada al servicio de la educación y el bienestar de su comunidad. Su historia es mucho más que una longevidad notable, es un relato de lucha, sacrificio y dedicación que abarca casi un siglo de compromiso con la formación de jóvenes de diferentes generaciones, la celebración de su cumpleaños fue en Cali, acompañada de su familia y exalumnos a quienes incluso enseñó sus primeras letras.
Historia
Leandra nació el 13 de marzo de 1924 en el corregimiento de Santa Cecilia, en Pueblo Rico, Risaralda, tuvo un inicio de vida marcado por la adversidad. Desde temprana edad, demostró una determinación inquebrantable para superar las dificultades y buscar la educación como un camino hacia un futuro mejor, en su día a día atravesaba ríos y selvas para llegar al colegio de la Madre Laura de San Antonio del Chamí, donde cursó sus estudios, esto era solo una muestra de la tenacidad que caracterizaba a esta joven.
Su compromiso con la educación no se limitó a su propia superación personal. Desde el inicio de su carrera como docente, Leandra Mosquera de López mostró una pasión desbordante por compartir su conocimiento y guiar a las futuras generaciones. Ser la primera maestra afro en el departamento de Caldas y esto fue solo el comienzo de una larga trayectoria dedicada a formar ciudadanos íntegros y comprometidos con su patria.
Otras influencias
Leandra no solo decidió ser una educadora dentro del aula, también fue una líder comunitaria comprometida con el progreso de su municipio. Desde las Juntas de Acción Comunal hasta su participación como concejala en el municipio de Pueblo Rico, su voz tomaba fuerza en espacios donde se tomaban decisiones importantes para el futuro de toda su comunidad, además se destaca su compromiso con la justicia social y la igualdad de oportunidades lo cual la convirtió en un referente para muchos que veían en ella luz en tiempos de incertidumbre.
En 1974, Leandra Mosquera de López se trasladó a Pereira, donde continuó su labor educativa y su activismo político y allí su presencia en la ciudad no pasó desapercibida, además de su reputación como educadora ejemplar y líder comunitaria, fue recibida con por aquellos que reconocían en ella a una figura emblemática de la lucha por la educación y la justicia social.
Acerca de su vida
Ella contrajo matrimonio con Francisco López Hidalgo y juntos criaron a cuatro hijos, Cruz Pastora, Ezequiel, Gloria María y Horacio, quienes han sido herederos del legado de excelencia y compromiso cívico de sus padres. La familia que formaron se convirtió en el centro de su mundo, y cada uno de sus hijos y nietos lleva consigo el influjo de su sabiduría y su ejemplo.
Una huella imborrable
A lo largo del tiempo, Leandra Mosquera ha dejado una huella imborrable en la vida de miles de personas, pues no solo sus alumnos la recuerdan con cariño y gratitud por los conocimientos que les transmitió, sino por el ejemplo de integridad, generosidad y compromiso cívico que les enseñó, sin embargo, entre sus alumnos más destacados se encuentran nombres como Atilano Córdoba, Orlando Córdoba, Jesús Castillo, Rafael Castillo, Juan de Dios Mosquera, María del Carmen Palomino, Clarita Castillo y Martha Lilia Hinestroza, que hoy son reconocidos por sus contribuciones a la sociedad, lo que demuestra el impacto perdurable de su enseñanza y su ejemplo.
Asimismo, al celebrar cien años de una vida plena de significado y trascendencia, Leandra Mosquera de López no solo recibe el reconocimiento de su familia y amigos, sino el de toda una comunidad agradecida por su inigualable contribución al bienestar colectivo. Su legado perdurará por generaciones, inspirando a aquellos que sueñan con un mundo más justo, igualitario y educado.
“De parte de sus hijos, nietos y bisnieta damos felicitaciones por la trayectoria de nuestra gran matrona donde siempre educó más con el ejemplo que con la palabra y el servicio prestado a las comunidades desde la educación, el concejo municipal y la educación de sus hijos” Cruz Pastora López Mosquera, Hija de Leandra.
Gran ejemplo
“Al referirme a María Alejandra Mosquera de López debo decir que es una mujer nacida el 13 de marzo de 1924, es decir, cumplió un siglo recientemente fue maestra lideresa social y política, miembro de la Junta de Fomento que tanto actuó en beneficio del desarrollo de Santa Cecilia, fue mi maestra a finales de la década de 1950, la gratificamos y le agradecemos su labor, es un gran ejemplo para Santa Cecilia y para la comunidad regional y nacional, una mujer afro de gran corazón, sencillez y fortaleza espiritual con una vida sana, virtuosa y su empeño en el desarrollo de Santa Cecilia nos da gran ejemplo, pedimos a Dios que le dé larga vida” Jesús Castillo, Alumno y líder social de Santa Cecilia.
Una mujer que se destacó
“Puedo decir como pueblorriqueño y como persona que trabajó en Santa Cecilia que Leandra es de una familia que ha tenido un alto impacto y recordación positiva en la comunidad, es un referente de las mujeres afro, ella fue educadora allí, es decir muchas generaciones deben su proceso de formación y lo que son hoy en la vida gracias a los conocimientos de Leandra y su familia, fue una persona que se destacó en el campo político por sus aportes al corregimiento y a la mujer risaraldense y creo que esa matrona que cumple su centenario, Dios la ha premiado con una vida muy íntegra, y que ha dejado una huella y un recuerdo en la comunidad de Santa Cecilia y Pueblo Rico” Germán Osorio, exalcalde de Santa Cecilia.
Reconocimientos
En celebración de sus 100 años, recibió reconocimientos de diferentes asociaciones de Risaralda, de la Asociación Nacional de Mujeres Afrodescendientes Guadalupe Zapata, la Comisión Consultiva Departamental de Comunidades Negras, Afrocolombianas, Raizales y Palenqueras de Risaralda, y de la Asociación de Mujeres Afrorisaraldenses Kayna.



