Una patrulla militar ecuatoriana vivió momentos de alta tensión este jueves al encontrarse de manera fortuita con un grupo de hombres armados en la provincia amazónica de Sucumbíos, en una zona cercana a la frontera con Colombia. Según las primeras informaciones, los individuos serían presuntos miembros de disidencias de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El incidente se produjo en el sector de La Barquilla mientras las Fuerzas Armadas desarrollaban operaciones ofensivas como parte de su respuesta a la emboscada del pasado 9 de mayo en Alto Punino, atribuida al grupo disidente Comandos de la Frontera, que dejó once militares ecuatorianos muertos y al menos tres atacantes abatidos.
En un video grabado por los propios soldados y difundido en redes sociales, se observa cómo los uniformados, distribuidos en dos equipos de combate, se resguardan tras un vehículo militar mientras apuntan sus armas hacia los individuos armados ubicados a aproximadamente 50 metros de distancia.
Aunque el Ejército no confirmó si el encuentro derivó en un nuevo enfrentamiento armado, sí informó que el área fue reforzada con unidades adicionales y apoyo aéreo de la Fuerza Aérea. “Se continúa con reconocimientos ofensivos e intensificación de esfuerzos de búsqueda de información para determinar cuántos hombres armados hay en la zona y a qué grupo pertenecen”, señaló la institución castrense en un comunicado.
Durante el mismo operativo, la patrulla militar capturó a un presunto miembro del Frente Carolina Ramírez, también disidente de las FARC, quien fue puesto a disposición de las autoridades judiciales.
Los Comandos de la Frontera, junto al Frente Oliver Sinisterra y las Disidencias Comuneros del Sur, han sido catalogados recientemente como enemigos del Estado por el presidente Daniel Noboa en el marco de la “guerra contra el crimen organizado” que su Gobierno declaró a comienzos de este año.
La violencia ligada a estas estructuras, involucradas en narcotráfico, minería ilegal, tráfico de armas y extorsión, ha disparado los índices de homicidios en Ecuador, que en lo corrido de 2025 ha registrado un alarmante promedio de un asesinato por hora, posicionando al país entre los más violentos de América Latina.



