En el marco de la creciente tensión entre Donald Trump y Elon Musk, el expresidente ha cuestionado en conversaciones privadas si el magnate tecnológico podría estar bajo el efecto de drogas, según fuentes citadas por CNN.
Claves del episodio
Trump habría preguntado a sus asesores si las críticas y acciones de Musk podrían estar relacionadas con el consumo reciente de sustancias por parte del empresario.
En público, Trump aseveró que no quiere comentar sobre ello: “No quiero comentar sobre su consumo de drogas. No sé… no sé cuál es su situación”, declaró a bordo del Air Force One.
Aseguró que no ha dedicado tiempo a pensar en Musk: “No estaba ni pensando en Elon…” y anunció que no planea hablar con él “por un tiempo”.
Contexto del choque
La disputa pública se originó cuando Musk criticó el proyecto de ley fiscal de Trump y acusó públicamente al exmandatario de estar involucrado en los archivos de Jeffrey Epstein, criticando además el supuesto despilfarro en Washington. Por su parte, Trump respondió con fuerza sobre las redes, aludiendo a la estabilidad mental de Musk y amenazando con revisar contratos federales a empresas del magnate.
Revelaciones sobre el consumo
Un artículo del New York Times reveló que Musk habría intensificado su uso de ketamina, éxtasis, Adderall y hongos alucinógenos durante la campaña de 2024, lo que suscitó inquietudes sobre su comportamiento errático y efectos en su salud. Médicos señalan que el uso prolongado de ketamina puede causar problemas serios, incluida irritación en la vejiga .
Impactos políticos y mediáticos
Trump parece utilizar la narrativa del consumo de drogas para deslegitimar las críticas de Musk y ganar ventaja política.
La disputa tuvo un costo económico: las acciones de Tesla cayeron más del 14 % inmediatamente después del enfrentamiento.
El conflicto abre interrogantes sobre el futuro de contratos estratégicos entre el gobierno de EE. UU. y compañías como SpaceX y Tesla
¿Y ahora qué sigue?
Trump podría avanzar en una revisión de los contratos federales otorgados a empresas de Musk, evaluando su continuidad y relación con intereses públicos .
Musk, por su parte, podría fortalecerse como figura independiente, ampliando su influencia en sectores políticos alternativos, lo que intensifica la disputa .
Este episodio añade una nueva capa a la compleja y volátil relación entre ambos hombres, mezclando interrogantes sobre la salud, la credibilidad y el poder en el centro del escenario político y mediático de Estados Unidos.



