“Mi madre y yo”

La historia de la canción que Anthony Guerrero, el señor del vallenato compuso e interpreta para el día de la madre que para casi todas las personas es pasado con amor filial.

Angel Gómez Giraldo
Anthony Guerrero es oriundo de Riosucio Caldas, un pueblo donde el diablo, según dicen, “baila en un una sola pata” porque cada dos años sus habitantes le hacen fiesta.
Anthony ha sido rebautizado con todos los timbales como “el señor del vallenato” aunque este ritmo nació en otra parte, a orillas del río Guatapurí en el nororiente colombiano y la cultura musical que lo vio nacer pertenece al género más popular de Colombia.
Y es del vallenato clásico de tres instrumentos, la caja que es un pequeño tambor que se toca con las manos, la guacharaca, un pedazo de madera con ranuras que se raspan con un peine de alambre, más el acordeón que es instrumento parrandero.

-¿Por qué Anthony Guerrero, hombre de la región del Eje Cafetero canta con música vallenata? Le pregunto y me responde:

“Primero por la alegría de este género musical y segundo porque el Congreso de la República declaró al vallenato como símbolo que identifica a Colombia en el mundo”.
Es verdad lo que dice ya que desde muy joven se empoderó de esta música que hace festival y corona anualmente a un rey del Vallenato.

Afirma este artista nuestro que tiene la música en la sangre:
“ Mi mamá de joven hacía dueto con una hermana suya para cantar en reuniones de familia y en veladas de amigos”.
María Angela Guerrero es el nombre de la señora madre de Anthony, una dama risueña pero que hoy por hoy reside en la Ciudad Industrial de Risaralda, Dosquebradas, contándole a la vida su llegada a los 96 años de edad.
Además según revelación del hijo, en sus charlas con los paisanos cuando vienen a visitarla a su casa de cara al sol, les insiste que vive contenta en Dosquebradas porque tiene cerca a la querendona, morena y trasnochadora Pereira.
Así que Anthony en el mes de Mayo cuando los hijos Reconocen el valor de la madre, en un momento de buena inspiración le compuso e interpretó la canción, “Mi madre y yo”.
Anthony Guerrero nunca antes había puesto en un marco de elogios y sentimientos de reconocimiento
a su mamá como lo hizo con esta canción. Dictámenes del corazón de un hijo bueno.
“Mi madre, mujer valiosa que hay que cuidar”, es su cantada y un coro que le da fuerza interporetativa despierta el corazón del hijo Así:
“Mi madre es la voz cantante, le pido la bendición, me da consejos nunca me olvida”.
Además envía un mensaje que va hasta el cielo en el vuelo de las aves:
“Madre mujer valiosa que hay que cuidar”.

Entrevista
-¿Anthony Guerrero cuándo empezó a cantar?

-Desde la edad de 7 años. De esto Tengo un recuerdo que llevo a todas partes y es que en la escuela de Riosucio, “la señorita Zoraida“, y sepa usted que señorita le decía el alumno a la maestra, me subía sobre la silla de su escritorio y me ordenaba cantar”.

-Seguramente era la envidia de sus compañeros de clase.-

-Claro que sí. Era admirado y respetado por toda la población escolar.
Es necesario subrayar aquí que el también compositor y acordeonero Omar Geles q.e.p.d. le dejó una canción a la mamá.
Se trata de Madrecita bella con la que seguramente la hizo implosionar de sentimiento antes de él ir al cielo para estar siempre en concierto allí.
El mismo, se los aseguro, que con Los Caminos de la Vida “erizó” a sus admiradores y al público en general.

Esta canción, “Mi madre y yo”, de Anthony Guerrero El señor del vallenato clásico fue grabada en los estudios del ingeniero, Darío Valenzuela en mayo pasado, y desde entonces suena bien en las emisoras de la región. Además el video se ve y lo escuchan con entusiasmo todos los buenos corazones.
Su mamá lo escuchó por Radio reloj, la emisora del querido e inmortal periodista Ferney Ocampo Cardona.
Y apreciados lectores, sepan lo que paso:
“Cuando llegué a su casa para celebrar con ella el Dia de la madre, cuenta su hijo Anthony, se me vino a los abrazos y besos diciéndome que la canción me había quedado tan buena que el que la escucha jamás muere. Juntos Lloramos un buen rato”.
Para rematar, el pasado viernes me tope con Anthony Guerrero El Señor del Vallenato Clásico en un restaurante del centro de la ciudad.
Se tenía la compañía del reconocido periodista y hombre de radio, José Helmer Castro Eusse.
Al advertir mi presencia también allí, Anthony sacó pecho y me grito un saludo noticia, corriendo el riesgo de atragantarse con una espina ya que almorzaba pescado.

¿ La noticia?

“Ángel, le presento, me dijo señalándome a José Helmer, a mi nuevo promotor artístico.

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