44 años de cárcel. Mató a una bebé

Un juez de Pereira confirmó lo que toda la comunidad del barrio Campoalegre sabía desde el principio: Kevin Andrés Ortiz Hernández mató a golpes a la pequeña Dulce María García Gaitán, de apenas 21 meses. La fiscalía 18 seccional de vida, logró probar el asesinato, pero también que la menor sufrió brutales maltratos durante los meses que estuvo bajo el cuidado del sujeto. El juez no le concedió rebaja en la pena, tampoco hubo apelación,  Kevin tendrá que pagar la sentencia completa.

¿Qué pasó?

El crimen ocurrió el 14 de enero de 2022, en la carrera 78 con calle 31 del Barrio Campoalegre, Cuba. Según el escrito de acusación, alrededor de las 10:00 de la mañana, Ortiz asfixió a la menor mediante obstrucción de vías aéreas superiores.

La bebé fue trasladada al Hospital San Joaquín a las 11:00 a.m. , acompañada de su madre, Karen Mayerly García Gaitán, pero llegó sin signos vitales. Al realizarle los exámenes pertinentes, los médicos hallaron  morados en diversas partes del cuerpo, confirmando que la pequeña había sido víctima de maltrato físico.

Los testigos

El CTI de la Fiscalía realizó labores de verificación y vecindario en el barrio. Según la información recaudada, los residentes del edificio, confirmaron que el padrastro de la menor, Kevin Andrés mostraba una actitud agresiva hacia la niña.

Los testimonios de los vecinos coincidieron al señalar que Kevin sometía a la pequeña a severos castigos. Estos abusos eran particularmente frecuentes cuando la menor lloraba por hambre o se mojaba en la cama. Los residentes también describieron cómo escuchaban los gritos y golpes, lo que se convirtió en una constante preocupación en el edificio.

Esta información fue corroborada durante el juicio, cuando varios testigos comparecieron a rendir su versión ante el juez, ratificando que la pequeña sufría de trato violento y desmedido por parte de su padrastro, lo que finalmente culminó en su trágica muerte.

Evidencias

Un informe presentado por un investigador del CTI reveló que, tras realizar una inspección en el cadáver de Dulce María, se encontraron múltiples hematomas en el cuerpo. Al llegar al lugar donde ocurrió el hecho, el acusado, Ortiz Hernández, quien era el padrastro de la menor, aseguró que la niña se había caído y golpeado, mostrando una mancha en el piso del apartamento, lo que él dijo que era vómito de la hijastra.

El investigador también encontró un colchón en una de las habitaciones del lugar, donde supuestamente el acusado había encontrado a la niña. Sin embargo, al examinar más a fondo, el CTI descubrió manchas secas de color café en las paredes de las habitaciones, que fueron enviadas al laboratorio de biologia, los resultados confirmaron que las manchas contenían sangre humana, que correspondía a la pequeña Dulce María.

Trataba de disimular

Los residentes del edificio narraron detalles específicos sobre la intensidad de la violencia. Señalaron que, aunque el acusado subía el volumen del radio para intentar ocultar lo que ocurría, los golpes eran tan fuertes que se escuchaban como si arrojaran a una persona contra la pared,  y que pudieron ver a Karen en varias oportunidades con los ojos morados  dejando en evidencia la gravedad del maltrato que sufría la menor y su madre. Así mismo que los hermanos de la bebé estaban amenazados para que no le contarán a su madre lo que pasaba y él le hacía creer que los morados era por estar jugando con sus hermanos.

Otros actos violentos

Así mismo se conoció  la declaración de la madre de la menor, quien fue víctimas de varios hechos de violencia, entre ellos uno el 5 de diciembre del año 2021 en la vivienda donde el hoy condenado la tomó del cuello con la intención de ahorcarla y otro evento el 11 de diciembre del año 2021, cuando le propinó un puño en la cara y le mordió un labio en medio de un forcejeo.

El 4 de enero de enero de 2022 en horas de la mañana, la empujó, le ocasionó una caída y como consecuencia perdió el conocimiento, hecho que le generó una incapacidad de 15 días.

La condena

En la audiencia, el juez Sexto Penal del Circuito de Pereira indicó que la situación fue muy grave, ya que la niña fue víctima de violencia constante durante dos meses y su muerte  ocurrió de manera cruel y despiadada por obstrucción de las vías aéreas. Dado el sufrimiento infligido a la niña, decidió que la pena para Kevin Andrés Ortiz sea de 528 meses y 24 días de prisión. Ortiz deberá cumplir la pena impuesta en el establecimiento penitenciario que disponga el INPEC, y se tendrá en cuenta el tiempo que ha permanecido privado de la libertad durante el proceso. Actualmente, se encuentra privado de la libertad en el establecimiento carcelario de Palmira (Valle).

La captura

El 3 de mayo de 2022, ante el Juzgado Séptimo Penal Municipal con función de Control de Garantías de Pereira le impuso una medida de aseguramiento consistente en detención preventiva en un establecimiento carcelario.

Durante el juicio, varios testigos declararon que Kevin Andrés era el único encargado del cuidado de los hijos de su compañera sentimental, incluida la niña hoy fallecida, mientras la madre trabajaba.

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