La situación se ha vuelto extremadamente tensa, con la Guardia Nacional Bolivariana interviniendo de manera violenta para sofocar las manifestaciones. Testigos han reportado el uso de bombas lacrimógenas y disparos por parte de las fuerzas de seguridad.
Según datos proporcionados por el Foro Penal en Venezuela, al menos cinco personas han perdido la vida, aunque esta cifra podría aumentar a medida que se obtengan más informes.
Alfredo Romero, presidente del Foro Penal, confirmó que entre los fallecidos hay dos menores de edad: uno de 15 años en el estado de Zulia y otro de 16 años en Yaracuy.
La magnitud de los heridos es aún incierta; Romero indicó en una entrevista con Blu Radio que, aunque los reportes iniciales mencionan al menos cinco heridos de bala en Carabobo y alrededor de diez en Caracas, esta cifra podría ser significativamente mayor.
En un informe más reciente publicado por la Encuesta Nacional de Hospitales en la noche del lunes 29 de julio, se reporta un total de 44 heridos en diferentes centros hospitalarios, lo que subraya la gravedad de la situación.
En respuesta a los acontecimientos, la Organización de Estados Americanos (OEA) ha condenado lo que describe como la “peor forma de represión”, intensificando la presión internacional sobre el gobierno venezolano para que cese la violencia y permita una resolución pacífica de la crisis.



