Hace una década, el mundo literario perdió a uno de sus grandes escritores, Gabriel García Márquez, conocido como el mago de Macondo por ser el maestro del realismo mágico. Hoy, en su décimo aniversario de fallecimiento, el legado de este escritor colombiano sigue latente en los corazones de millones de lectores en todo el mundo.
Un poco de historia
García Márquez nació el 6 de marzo de 1927 en Aracataca, Colombia, y en su trayectoria cautivó a lectores de todas las edades con sus escritos y su imaginación, su obra más conocida es “Cien años de soledad”, considerada en el tiempo como un monumento en la literatura mundial, ya que se resalta su riqueza narrativa, sus personajes y su exploración en temas como el amor, la soledad y el paso del tiempo.
A lo largo de su carrera, Gabriel escribió varias novelas, cuentos y ensayos que le dieron un reconocimiento internacional, incluido el premio Nobel de Literatura en 1982, pues su estilo al escribir que fusionaba lo real con lo fantástico, inspiró a generaciones de escritores y dejó una marca imborrable en la historia de la literatura.
Asimismo, se recuerda que fue periodista y le rendía una frase a esta profesión “El periodismo es una pasión insaciable que solo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad”.
Junto con el periodismo y la literatura, el cine y la televisión fueron las otras grandes pasiones de Gabriel García Márquez. El interés por el poder narrativo de las imágenes en movimiento empezó en Aracataca, cuando su abuelo lo llevaba a ver las películas que proyectaban en el Teatro Olympia.
Un tributo a Márquez
El verdadero tributo a García Márquez está en la vigencia de cada una de sus obras, a hoy, sus libros siguen siendo interesantes en gran parte del mundo, además muchos de ellos han sido traducidos a diferentes idiomas y estudiados en escuelas, universidades y fundaciones. Su influencia se extiende mucho más allá del ámbito literario, llegando a la política, el cine y la cultura popular.
Para sus lectores, el décimo aniversario de su fallecimiento es un momento de reflexión y gratitud. Muchos comparten los recuerdos de sus obras, pues son las que indican para las personas la importancia de la imaginación, la empatía y la conexión humana.
También, si bien su obra sigue siendo ampliamente admirada, también ha sido objeto de análisis crítico en relación con su representación de ciertos grupos y la influencia que ha tenido a lo largo del tiempo.
A pesar de estas controversias, no se niega el impacto duradero de Gabriel García Márquez en la literatura mundial. Su capacidad para transportar a los lectores a mundos mágicos mientras se explora la complejidad de la condición humana, lo cual lo convierte en un tesoro para la humanidad. En este décimo aniversario de su partida, se celebra no solo su vida, sino sus obras literarias.
Quienes lo estudian
En el amplio panorama de la literatura, hay personas que se han interesado en la vida de Gabriel García, quienes además honran su legado y se sumergen en su vida de literatura mágica.
Laura Arboleda es una joven comunicadora audiovisual que ha estudiado y leído los textos de este gran escritor desde temprana edad, además estuvo en una ruta llamada Macondo en donde conoció su vida, sus experiencias y su recorrido en el periodismo y la literatura.
“En la ruta macondo de ‘Colombiar’ se enaltece la memoria de Gabo, aquí aprendí sobre su vida, sus viajes que son hacia la zona costera del país, lo importante es seguir recordando la memoria de Márquez, los jóvenes deben estar inmersos en la literatura, además él es un personaje importante en nuestro país y se debe ahondar en ello” indicó Laura
Ella tuvo la oportunidad de hacer un gran recorrido para conocer más de su vida, visitó la zona costera, pues fueron lugares donde Gabo puso una semilla para inspirarse en personajes e historias a lo largo de su literatura
En Aracataca inició la vida de Gabriel, un lugar donde vivió con sus abuelos, una abuela con sueños particulares y un abuelo un veterano de la guerra de los mil días, sin embargo, Laura inició su recorrido en Zipaquirá, allí él inició a estudiar en el Liceo de Varones de Zipaquirá, que ahora es un museo, allá inician los poemas y su gran escrito ‘La Academia del Deber’, y estudió derecho, luego se exilia en Cartagena por el bogotazo y tiene su vida en esta zona del país, después de esto, Arboleda estuvo en Barranquilla y en la Guajira, lugares en los que estudió la vida del escritor. “En este recorrido estuvimos con expertos en Gabo fue una experiencia enriquecedora” indicó
No se debe olvidar
“La magia siempre está a través de los ojos de quien lea, todos estamos destinados al olvido, pero de todos depende que desaparece y que no, lo importante es que los jóvenes no dejemos morir nuestros autores, no solo Gabriel, sino otros, es bueno entender y leer lo que tenemos aquí” Laura Arboleda.
Algunas obras importantes
– La hojarasca (1955)
– El coronel no tiene quien le escriba (1961)
– La mala hora (1962)
– Cien años de soledad (1967)
– El otoño del patriarca (1975)
– Crónica de una muerte anunciada (1981)
– El amor en los tiempos del cólera (1985)
– El general en su laberinto (1989)
– Del amor y otros demonios (1994)
– Memoria de mis putas tristes (2004)
– Los funerales de la Mamá Grande (1962)
– La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada (1972)
– Ojos de perro azul (1972, recopilación de sus primeros cuentos)
– Doce cuentos peregrinos (1992)
– Relato de un náufrago (1970)
– La aventura de Miguel Littín clandestino en Chile (1986)
– Noticia de un secuestro (1996)
– Cuando era feliz e indocumentado (1973)- Periodismo
– Vivir para contarla (2002)- Memorias
– Diatriba de amor contra un hombre sentado (1994)- Teatro
Su vida y la de su esposa
Gabriel García Márquez. (6 de marzo de 1927, Aracataca, Colombia – 17 de abril de 2014, México D.F.).
Cónyuge: Mercedes Raquel Barcha Pardo ( 6 de noviembre de 1932, Magangué – 15 de agosto de 2020, Ciudad de México, México
Fundación Gabo
La Fundación Gabo fue creada por el Nobel en 1995 para transmitir a las nuevas generaciones su sueño de hacer el mejor periodismo del mundo: uno independiente que busque investigar, descifrar y explicar la realidad de manera rigurosa, ética y creativa.



