En un emotivo encuentro con la comunidad educativa de la vereda Potreros, San Vicente Reserva Termal entregó oficialmente un parque infantil construido a partir de material reciclado, reafirmando su compromiso con el desarrollo social, la sostenibilidad ambiental y el fortalecimiento comunitario en la región.
La iniciativa, que beneficia directamente a los niños y jóvenes de la institución educativa rural de Potreros, fue posible gracias a una alianza estratégica con Infrapol, empresa especializada en la transformación de residuos plásticos en insumos reutilizables como la madera plástica. Gracias al esfuerzo conjunto, se recolectaron y procesaron más de 80.000 botellas plásticas, las cuales fueron transformadas en juegos infantiles seguros, resistentes y coloridos, promoviendo así la economía circular y el cuidado del medio ambiente.
Durante la jornada de entrega, estudiantes, docentes y familias disfrutaron de un día lleno de música, actividades recreativas y alegría. El nuevo parque infantil no solo ofrecerá un espacio vital para el desarrollo físico y emocional de los niños, sino que también servirá como una herramienta educativa para sensibilizar sobre la importancia del reciclaje y la protección del entorno natural.
“Desde San Vicente Reserva Termal apoyamos iniciativas ambientales y sociales que beneficien a las comunidades vecinas; esto hace parte de nuestra esencia y misión como empresa de turismo de bienestar, salud y naturaleza. Con acciones como esta buscamos generar un impacto positivo, duradero y replicable, que integre a nuestros trabajadores y a las comunidades locales”, afirmó Katherine Orozco, directora técnica de San Vicente Reserva Termal.
Este proyecto forma parte del programa de sostenibilidad de San Vicente, el cual integra prácticas responsables en todos sus procesos, desde la conservación del entorno natural hasta el impulso de acciones comunitarias que fortalezcan el tejido social.
Con proyectos como este, San Vicente Reserva Termal reafirma su invitación a otras organizaciones para sumar esfuerzos en pro de un futuro más limpio, justo y saludable para las nuevas generaciones. El parque de Potreros se convierte así en un símbolo de esperanza, colaboración y compromiso con la vida y el planeta.



