Cuando muchos descubren el trading son invadidos por el entusiasmo. Y no es para menos, si tenemos en cuenta la promesa de libertad financiera, y la posibilidad de generar ingresos desde la comodidad del hogar.
Algunos incluso se han sentido hechizados al tener que estudiar gráficos y movimientos rápidos.
Tal vez inició con una simple búsqueda online de inversión Forex, motivados por historias sobre oportunidades para ganar dinero rápido. Y lo que encontraron fue un universo financiero fascinante.
Pero en el momento en el que intentaron sumergirse en este mundo, descubrieron que dominar el mercado, no era tan fácil como parecía.
Lo que no saben es que ese no es el problema. La dificultad real es el ciclo emocional que los traders atraviesan, muchas veces sin siquiera estar conscientes de esto.
Fase 1: Euforia
Todo inicia con una motivación demoledora. El trader principiante rebosa de confianza y seguridad, tiene la certeza de que pronto obtendrá grandes ganancias con un par de clics.
Está inundado por la sensación de que ha descubierto un secreto poderoso.
Gran parte de este deslumbramiento se debe a la difusión que se les da en las redes sociales, que inspiran expectativas poco realistas.
Durante este período inicial el trader opera sin un plan sólido, subestima el riesgo y está seguro de que aprenderá rápido. Y si le llegan ganancias iniciales esto solo se incrementará.
Semejante panorama hace que su cerebro libere dopamina, haciéndolo sentir habilidoso.
Fase 2: Racha Ganadora y Exceso de confianza
Cuando se presenta la primera racha ganadora el trader comienza a creer que ha entendido el mercado, y que al final resultó ser más fácil de lo que parecía. Entonces comienza a proyectar un aumento de sus posiciones.
En consecuencia, empieza a correr más riesgo en cada transacción, opera con mayor frecuencia e ignora señales obvias de peligro.
Ganar no es en sí mismo un problema, excepto por la forma en que se lo interpreta.
Sin un basamento de experiencia, el individuo comienza a tener una falsa ilusión de control.
Fase 3: La primera gran pérdida
A pesar de que al operador le vaya bien, el mercado tiene sus ciclos. Tarde o temprano ocurre, tiene una gran pérdida.
Posiblemente sucedió porque arriesgó todo en una operación grande. O tal vez ocurrió algo inesperado, hubo un error de cálculo o gestionó incorrectamente el riesgo.
Entonces pierde dinero. Y no una pequeña cifra. Una realmente grande. Seguidamente se sumerge en la incredulidad, la frustración y la negación.
Finalmente cuestiona todo, excepto sus acciones, perdiendo la oportunidad de aprender y volver a comenzar con una mayor habilidad.
Fase 4: La urgencia de recuperar lo perdido (Revenge trading)
Obnubilado por lo que perdió, el trader hace ahora otro movimiento repentino, poco fundamentado y más riesgoso.
En el acto duplica el tamaño del lote, opera sin confirmación de lo que sucede y aumenta la frecuencia de sus acciones. Elimina el Stop Loss y rompe las reglas que se supone que debía seguir.
Sufre todos los males del trading: aversión a la pérdida, sesgo de confirmación, impulsividad y FOMO (fear of moving out/miedo de perder)
Su cabeza ya no está regida por la lógica, es presa de la emoción. A partir de ese momento sus cuentas comienzan a colapsar.
Fase 5: Colapso Financiero
Si el trader no es capaz de cambiar de dirección, todo va a empeorar. Las pérdidas se van a acumular y el capital comenzará a encogerse.
Mientras tanto la presión irá en aumento y perderá la claridad de razonamiento. Todo esto se entremezclará con la culpa, la ansiedad, la sensación de fracaso y las dudas sobre su capacidad.
Es un punto de inflexión en el que el trader debe decidir si abandona todo o si repite el ciclo con un nuevo capital.
Si no es capaz de recapacitar, podría quedar atrapado en este círculo vicioso durante años.
¿Por qué se repite el ciclo?
A pesar de que los seres humanos seamos en teoría racionales, en circunstancias dramáticas nuestro cerebro activa mecanismos primitivos.
Se pone en funcionamiento la recompensa inmediata, la competencia, el riesgo, la incertidumbre y la validación del ego.
Los vaivenes del mercado tienen el efecto de un amplificador de emociones. Sin meditación ni amparo psicológico de algún tipo, la repetición del ciclo es inevitable.
¿Qué se puede hacer para romper el círculo vicioso?
Un trader tiene que proceder con equilibrio, paciencia y estrategia. Jamás debe dejarse llevar por un entusiasmo desmedido y debe entender que la protección del capital es muy importante.
Por eso, lo mejor es que establezca reglas para sí mismo y obligarse a cumplirlas.
No hay protocolo fijo, pero las más importantes son las siguientes:
- Instituir un riesgo límite de entre un 1 y un 2% por transacción. 2. Limitar las pérdidas diarias y semanales.
- Pausar el trading después de una pérdida grande.
- Llevar un diario de trading.
- Evaluar el desempeño mensual.
- Mantener separado el capital operativo del dinero personal. Contenido patrocinado


