China dio un paso clave en su ambicioso programa lunar al completar con éxito una prueba de emergencia de su cápsula Mengzhou, diseñada para llevar astronautas a la Luna antes del año 2030. El ensayo, realizado el martes 17 de junio en el Centro de Lanzamiento de Jiuquan, validó el sistema de escape del vehículo, una maniobra esencial para garantizar la seguridad de futuras misiones tripuladas.
La prueba, ejecutada sin tripulación, simuló una explosión en la plataforma de lanzamiento. En apenas 20 segundos, el sistema de propulsión sólido impulsó la cápsula fuera del área de peligro, se separó de la torre de escape y descendió suavemente con ayuda de paracaídas y bolsas de aire. A las 12:32 p.m. (hora local), Mengzhou aterrizó sin contratiempos, demostrando su capacidad de respuesta ante emergencias desde cero metros de altitud.
Esta es la segunda vez que China realiza un ensayo de este tipo —la primera fue en 1998 con la cápsula Shenzhou—, pero Mengzhou introduce una innovación crucial: su sistema de escape está incorporado en la cápsula misma, y no depende del cohete. Esto le otorga mayor autonomía y fiabilidad, aspectos fundamentales en la exploración espacial.
El exitoso ensayo representa un paso decisivo en el desarrollo de un sistema completo para misiones lunares. La cápsula Mengzhou, cuyo nombre significa “barco del sueño”, puede transportar hasta siete astronautas a órbita baja o tres hacia la órbita lunar. Es parcialmente reutilizable y su versión definitiva pesará unas 26 toneladas.
En paralelo, China avanza con el desarrollo del cohete Long March 10, de tres etapas y 5 metros de diámetro, diseñado para propulsar la cápsula y un módulo lunar —denominado Lanyue— hacia la superficie del satélite natural. Las obras de infraestructura ya se ejecutan en el centro espacial de Wenchang, en la isla de Hainan.
Mientras tanto, en Estados Unidos, la NASA enfrenta recortes presupuestales. La propuesta para 2026 elimina el desarrollo del cohete SLS y la cápsula Orion después de la misión Artemis 3, prevista para 2027. Esta decisión podría dejar el camino despejado para que China se adelante en la nueva carrera lunar.
Con este avance, el gigante asiático demuestra que está decidido a liderar la próxima gran conquista del espacio. La prueba de Mengzhou no solo fue un éxito técnico, sino también un mensaje político y estratégico: China va en serio hacia la Luna. ¿Será el primero en regresar con humanos al satélite antes de que termine la década? La carrera está en marcha.



