En miles de hogares, la factura de energía podría estar aumentando por un enemigo silencioso: el consumo vampiro. Este término describe la electricidad que gastan los electrodomésticos aun cuando están apagados, simplemente por permanecer conectados a la toma corriente. Cargadores, televisores y equipos de sonido son algunos de los aparatos que, en modo de espera, siguen consumiendo energía sin que los usuarios lo noten.
Aunque cada dispositivo absorbe una cantidad mínima, el gasto acumulado durante semanas y meses representa un incremento considerable en el recibo de luz. Uno de los casos más comunes es el televisor: según la compañía Geatic, incluso apagado continúa en un estado de espera para activarse rápidamente con el control remoto, lo que genera un consumo constante e invisible.
Para evitarlo, expertos recomiendan desconectar aparatos que no se estén usando o emplear regletas con interruptor, que permiten cortar la energía de varios dispositivos al mismo tiempo.
Los cinco electrodomésticos que más consumen energía apagados
De acuerdo con organismos y portales especializados, estos son algunos de los dispositivos que generan mayor consumo vampiro:
Computador de escritorio: incluso apagado puede requerir hasta 2,84 voltios, según el Ministerio de Ambiente de Perú.
Cargador de celular: conectado sin el teléfono consume alrededor de 0,26 voltios, lo que se multiplica si permanece enchufado durante horas.
Equipo de sonido: puede gastar cerca de 8,3 voltios manteniéndose en modo de espera.
Microondas: aunque no esté en uso, puede consumir más de 3 W al estar conectado.
Televisor: permanece en stand-by constantemente para permitir un encendido rápido.
Desconectarlos cuando no estén en uso no solo reduce el gasto, sino que mejora la eficiencia energética del hogar.
Cómo ahorrar energía en casa
Ahorrar energía es fundamental para disminuir el costo de la factura y contribuir al cuidado del medioambiente. Algunas medidas efectivas incluyen:
Mejorar el aislamiento de puertas y ventanas para mantener la temperatura interior.
Cambiar bombillas tradicionales por luces LED y aprovechar al máximo la luz natural.
Elegir electrodomésticos con buena calificación energética y mantenerlos en buen estado.
Evitar el consumo vampiro desconectando cargadores, televisores y computadores cuando no se utilicen.
Ajustar el termostato a temperaturas razonables y ventilar el hogar por periodos cortos.
Realizar mantenimiento periódico a calderas, aires acondicionados y sistemas de calefacción.
Pequeños hábitos como desconectar cables, apagar regletas o revisar fugas de aire pueden generar un ahorro significativo mes a mes.



