El uso cotidiano de aplicaciones móviles y servicios digitales convirtió a los llamados “gastos hormiga” en uno de los principales factores de presión sobre el bolsillo de los hogares colombianos durante 2025. Lo que antes eran pequeños consumos ocasionales —un café, un snack o un transporte corto— hoy se traduce en suscripciones mensuales, pedidos a domicilio y pagos digitales que, sin mayor percepción, terminan acumulándose.
De acuerdo con análisis de Bancolombia y Asobancaria, estos microgastos digitales representaron entre el 10 % y el 15 % del salario mínimo mensual en 2025, una proporción significativa en medio de la inflación persistente y el aumento del costo de vida. Plataformas como Rappi, Uber, DiDi, servicios de streaming y herramientas de inteligencia artificial, como ChatGPT, encabezaron la lista de consumos más frecuentes.
Los gastos digitales más comunes del año
Según datos de Bancolombia, las categorías que más concentraron estos gastos hormiga en Colombia durante 2025 fueron:
Apps de transporte y domicilios: Uber, DiDi, Rappi y plataformas similares, utilizadas para evitar el transporte público o ahorrar tiempo.
Compras pequeñas en e-commerce: Amazon, Mercado Libre y pagos dentro de aplicaciones móviles a través de Google Play y Apple Store.
Suscripciones digitales y streaming: Netflix, Spotify, HBO Max, Amazon Prime, así como membresías de gimnasios y servicios de audio.
Herramientas de inteligencia artificial: ChatGPT y otras plataformas de IA, que ya superan los 22.000 millones de pesos en consumo anual.
Salud, fitness y contenido digital: aplicaciones de entrenamiento, plataformas de creadores y servicios asociados a redes sociales.
Las cifras reflejan el peso de estos consumos: series y películas superaron los 228.000 millones de pesos al año; salud y fitness alcanzaron los 215.000 millones; tiendas de aplicaciones superaron los 150.000 millones; música y audio llegaron a 61.000 millones; y redes sociales y creadores movieron cerca de 38.000 millones de pesos.
Un fenómeno que crece con el “un clic”
Aunque el concepto de gasto hormiga no es nuevo, expertos señalan que su impacto se ha acelerado por la digitalización de los pagos y la facilidad de comprar con un solo clic. Pagos automáticos, cargos recurrentes y suscripciones poco visibles se acumulan mes a mes y terminan drenando el presupuesto sin que muchos usuarios lo noten.
Hasta noviembre de 2025, Bancolombia identificó como categorías más frecuentes las aplicaciones de transporte y domicilios, las compras pequeñas y repetidas en comercio electrónico, y consumos diarios asociados a suscripciones digitales.
Gastos hormiga, fantasma y vampiro
El Banco BBVA distingue tres tipos de consumos que afectan las finanzas personales:
Gastos hormiga: compras pequeñas e impulsivas del día a día. Se recomienda fijar un tope mensual.
Gastos fantasma: pagos recurrentes poco visibles, como suscripciones olvidadas o poco usadas.
Gastos vampiro: costos fijos difíciles de detectar, como fugas de servicios o contratos innecesarios.
La recomendación de los expertos es revisar periódicamente los estados de cuenta, evaluar si cada servicio aporta valor real y utilizar herramientas bancarias de control financiero.
Claves para cuidar el bolsillo
Entre las principales estrategias para evitar que estos gastos sigan creciendo están revisar mensualmente las suscripciones activas, definir un presupuesto para compras digitales, activar alertas bancarias y priorizar el ahorro, incluso en pequeños porcentajes.
En un entorno cada vez más digital, identificar y controlar los gastos hormiga se ha convertido en una tarea clave para mantener la estabilidad financiera. Aunque pequeños, estos consumos pueden marcar la diferencia entre ahorrar o cerrar el mes en números rojos.



