El secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, delineó este martes en el think tank Atlantic Council un ambicioso plan para la reconstrucción y administración de Gaza tras una eventual tregua en el conflicto entre Israel y Hamás. Este plan incluye el establecimiento de un gobierno palestino para la Franja de Gaza liderado por una Autoridad Palestina reformada y con apoyo internacional. “Si Hamás acepta el alto el fuego, el acuerdo está listo para ponerse en marcha”, afirmó Blinken.
El conflicto, que se ha cobrado más de 46,600 vidas desde octubre de 2023, podría entrar en una nueva etapa si se concretan las negociaciones en Doha (Qatar). Los equipos negociadores trabajan en los detalles de un acuerdo en tres fases que contempla un intercambio de rehenes y prisioneros.
En la primera fase, Hamás liberaría a 33 rehenes israelíes, incluidos niños, mujeres, soldados mujeres y hombres mayores de 50 años, así como a heridos y enfermos. Posteriormente, se procederá a la liberación de los rehenes restantes y la entrega de cuerpos de fallecidos. Hamás mantiene cautivos a 96 rehenes, de los cuales al menos 34 han muerto, según fuentes israelíes. Israel, por su parte, liberaría a más de 1,000 prisioneros palestinos.
Blinken destacó que los palestinos necesitan un camino claro hacia la autodeterminación política, aunque advirtió que esta dependerá de la exclusión de Hamás o cualquier grupo extremista del liderazgo. “Nadie debe esperar que Israel acepte un Estado palestino liderado por Hamás… Al mismo tiempo, los palestinos no aceptarán seguir siendo un no-pueblo sin derechos nacionales”, subrayó.
El plan propuesto por Blinken contempla la creación de una administración provisional con apoyo internacional, bajo la dirección de la Autoridad Palestina reformada y en colaboración con Naciones Unidas. Este organismo gestionaría áreas clave como la banca, el agua y la seguridad fronteriza, y recibiría apoyo técnico y financiero de la comunidad internacional.
Asimismo, se formaría una misión interina de seguridad con personal palestino e internacional para garantizar la estabilidad y evitar que Hamás recupere su capacidad militar. Eventualmente, esta fuerza sería reemplazada por una fuerza de seguridad entrenada por la Autoridad Palestina.
Mientras las negociaciones avanzan, el Gobierno de Gaza, controlado por Hamás, ha advertido a la población sobre la posibilidad de nuevos ataques israelíes a pesar de los indicios de tregua. “Insistimos en la necesidad de máxima cautela en esta delicada etapa”, señaló el Ejecutivo gazatí, que urgió a los ciudadanos a evitar áreas peligrosas y reuniones multitudinarias.
Los ataques sobre Gaza se han intensificado en las últimas horas. El lunes, al menos 61 personas fallecieron, según el Ministerio de Sanidad, en uno de los días más sangrientos desde que comenzaron las negociaciones de alto el fuego.
El plan presentado por Blinken no está exento de desafíos. Requiere la aceptación de Hamás, el compromiso de Israel y el respaldo internacional para estabilizar una región devastada por el conflicto. Sin embargo, marca un intento significativo de abordar no solo la reconstrucción de Gaza, sino también las condiciones políticas necesarias para una paz duradera.
“Este es un momento crítico para cambiar el rumbo”, afirmó Blinken, quien concluyó con un llamado a la comunidad internacional para que respalde estos esfuerzos.



